Política

No linchar piñatas, ni corromper niños este fin de año

diciembre 17, 2018

Las tradiciones están hechas para mandarlas al carajo si es necesario, pues de lo contrario, no somos más que brutos repetidores de un mal predestino. Que la gente pensante las revise y se decida si aportan o no a la evolución social, de forma que si no, pues una patada y listo.

¿Cómo es que nos sorprendemos de que en pueblos apartados anden linchando gente si eso aprendieron con las piñatas desde chiquitos? Porque es una especie de linchamiento, desmembramiento y luego canibalismo actuado, ¡Más si la pobre piñata era humanoide! y el niño pequeño podría no distinguir muy bien entre la violencia actuada y la real.

¿De ónde salieron esas bolas picudas del demonio? De los actos sacramentales cristianos donde se hacían con 7 picos, lo que significaban los 7 pecados capitales, de forma que al atacarlos y destruirlos, recibiríamos los beneficios de nuestra virtud. El detalle es que primero, casi nadie sabe esto, luego se trata del uso de la violencia contra un mono colgado, violencia que hace llorar a muchos niños que no quieren entrarle a la destrucción de lo que ahí ven, sea humanoide o no, pero comúnmente son forzados a participar, y luego se trata del repugnante agandalle, del atropello, de arrancar patas, manos, cabeza o picos y partes, de forma que los más grandes o gordos pasando por encima de los pequeños, en un acto verdaderamente grotesco y vil se apropian violentamente todos los dulces que puedan, frecuentemente tirando o lastimando a otros. (Otro error: poner alimentos chatarra o con demasiado porcentaje de azúcar adentro como premio) Esto es exactamente lo que el capitalismo (el neoliberalismo recientemente derrotado) quiere que aprenda el pueblo sumiso y tonto: individualismo, violencia colectiva e individual, agandalle, vulnerabilidad de los más y ninguna forma de reclamo y la iglesia siempre ha tenido esa asociación delictuosa con el capitalismo.

¿Cómo sería una piñata ligeramente civilizada? 1o. Sin formas humanas y yo diría que ni animales. 2o. Sin violencia, sin palazos, ni vendados. Nada de que dale, dale, a menos que fuese a la ideología perniciosa. 3o. Repartiendo equitativamente el contenido (sano) entre los participantes, empezando por los más vulnerables. Menos que ésto es un atropello a la inteligencia, eso sí, muy tradicional.

Otra tradición que merece una buena patada es el PREMIO Y CASTIGO. Y aquí es necesario que se revise más allá que las formas, los efectos corruptores de la que para algunos es 'la única forma de educar', simplemente porque no se han puesto a leer, pensar o desarrollar otras, y al igual que con cualquier tonta tradición, se dedica uno a repetir lo que uno vivió de pequeño, sin la intención de dejar un mundo mejor, sino igual o peor al que vivimos. La alternativa a ésto se llama RESPETO y es la transferencia de la responsabilidad del proceso de crecimiento y educación desde los temores paternos hacia los hombros del mismo educando (hay montones de escritos de teóricos de esto llamado educación activa), que aunque con acompañamiento, más que supervisión, logran gente creativa y capaz, con conocimientos sobrados para enfrentar los retos que plantea el mundo moderno. Sin embargo, es demasiado publicitado en fin de año UN INFAME SEÑOR que es un mal ejemplo de nutrición, VESTIDO DE ROJO, que miente respecto a cambiar el haberse 'portado bien' por regalos (premio y castigo), pero que viene de maravilla al consumismo y se junta con el peor capitalismo que pretende que los afectos sean tergiversados por consumo y los famosos regalos. No sólo es la tradición de engañar y reírse de la inocencia infantil, algo señalado por Alice Miller como algo psicológicamente atroz (1), sino que además apunta a un materialismo bárbaro que debiese ser fuertemente cuestionado como 'entrenamiento' ideológico de los indefensos niños. (¿O los indefensos padres?) Así que los engaños de navidad y reyes son obstáculos culturales y atropellos psicológicos que deben ir quedando en el pasado como prácticas corruptas de chantaje a la infancia, como fenómenos capitalistas que enredan a niños y grandes en dinámicas de premio, castigo y consumismo y como una contaminación cultural que tampoco abona a una mejor sociedad. (Lo único rescatable de esos reyes es que son magos, capaces de transformar la realidad desde su mente, como debiese poder hacer cualquier ser humano. Bueno, además, si no fueran sólo un mito, podrían haber sido un ejemplo de convivencia multirracial y multianimal). Del premio y castigo lo que procede es la corrupción de actuar por las consecuencias, no por el valor de la acción en sí. (2)

El mayor valor que tenemos es LA VIDA, el tiempo, así que brindar compañía debiese ser el símbolo por excelencia del regalo, es EL UNICO VERDADERO REGALO VIVO, aunque falta luego saber qué hacer con ese tiempo en compañía. En algunas culturas la mayor parte de la gente toca un instrumento aceptablemente y la reunión implica comer, cantar y bailar, pero aquí tocar un instrumento es un fenómeno extraño y más extraño sería conocer música un poco más allá de lo muy elemental. Por el contrario, acá la gente prende el mal invento de un APARATO DE SONIDO de gran potencia e inunda medio vecindario con la mejor selección de la peor música del mundo. Una desgracia total QUE IMPIDE LA VERDADERA CONVIVENCIA, la verdadera compañía y para colmo, muchos se atiborran de substancias que alteren el funcionamiento cerebral para desconectarse mejor. Deveras necesitamos revisar como sociedad lo que realmente es convivir, lo que es compartir alegría y lo que es evadirse del mundo junto a otros, permaneciendo en soledad.

Dos personas podrían estar en silencio, sin decir nada, sin hacer nada, y aún así estar compartiendo su verdadera alegría por la compañía, una persona podría estar sola y estar disfrutando la alegría de su propia presencia, pero lo que tenemos por cultura predominante es la cultura del ruido y de la conversación vacía sobre temas irrelevantes, lo que sea menos estar con uno. Y es que casi no se lee, casi no se piensa, casi no se cuestiona, CASI NO SE REACCIONA pues lograron doblar al país por el miedo. En Francia les suben 10% la gasolina y ponen el país de cabeza porque les queda dignidad, aquí nos subió peña la gasolina 70% y no pasa nada, nos mató a 160,000 y tan campantes, nos robó 1 millón de millones del erario y medio país y no pasó nada, maestros snte, petroleros, ctm, cnop, antorchistas, unta y otros corporativos priístas no sólo no se opusieron sino que ayudaron a todo eso. Bueno, si pasó a posteriori, ese grupo prianista perdió las elecciones estrepitosamente, pero eso apenas fue un pasito, ahora falta mucho por hacer, por recuperar, es necesario hacer grupos de reflexión, de lectura y de acción inclusive desde las escuelas, desde las colonias y barrios, pues sólo tenemos séis años para realmente transformar este país y hacer permanentes los cambios. SI NO sucede que todos los jóvenes y adultos de este país estemos HACIENDO ALGO ACTIVAMENTE para lograrlos y hacerlos permanentes, ESTAMOS PERMITIENDO QUE SE REVIERTAN NUESTROS CAMBIOS, pues los que creen ser dueños del país, su gente y destinos, mientras nosotros estamos viendo pasar la nube, la tele o pensando en piñatas y posadas, ELLOS ESTAN PLANEANDO formas de no perder el privilegio de montarse sobre ti y sobre todo el pueblo y las formas de regresar al poder a como dé lugar, de manipular las noticias de forma mentirosa, de comprar jueces de la SCJ, del TEPJF, de seguir haciendo fraudes narcoelectorales y de hacerte un impedido mental con fluor, yodo, glutamato de sodio, glifosfato y otros (evita los alimentos industrializados que no sean 100% orgánicos y exige que no sean modificados genéticamente OGM). Así que dejemos por fin las tradiciones tontas que haya que dejar y HAGAMOS UN PAIS TRANSFORMADO, leído, activo, reactivo, propositivo, organizado, sin tele, que se renueva a sí y a sus tradiciones para sólo repetir lo que parezca inteligente, un país respondón, contestatario, digno, fuerte, solidario y lo que puedan agregar, si no queremos volver a sufrir a la mafia del poder encima de nosotros.

feril.jor@gmail.com

1) Miller, Alice. El drama del niño dotado. Tusquets. 1985.

No se trata este famoso texto del niño ‘superdotado’ sino simplemente del niño sensible, como los hay muchísimos hoy, que al no tolerar la posibilidad de perder el afecto materno cuando este es condicionado a una actuación o rendimiento, entierra su propia personalidad para generar aquella personalidad que le es exigida para obtener el afecto que le es imprescindible, vital. Más tarde, este conflicto puede manifestarse en un momento de crisis como la afloración de la personalidad original, ‘salvaje’, oculta por este proceso, derivando en fenómenos que van desde neurosis hasta esquizofrenia o psicosis o lo peor: resultar en un político de la mafia del poder, habiendo comenzado todo en una triste piñata.

2) Illescas, Fernando. Cómo corromper a tu hijo, fácilmente. Cap 9. www.amazon.com.mx/ebook/dp/B00RTJN03Y o buscar por título en amazon.