Política

Ciudadanía e inseguridad

diciembre 10, 2018

Coatzacoalcos es referente nacional cuando el tema de la inseguridad pública se pone en las mesas de discusión y análisis. Las dos administraciones anteriores fueron al mismo tiempo omisas e incapaces de atender –y entender– medianamente el problema. Casi una década de ausencia o complicidad de las autoridades dejaron a su población en condiciones de extrema indefensión. En un estado violento, Coatzacoalcos destaca por la exhibición de la violencia y crueldad de sus crímenes.

El abandono obliga a la sociedad a protegerse a sí misma y organizarse, por ejemplo, para no ser robados una vez recibido el aguinaldo. Lo que significa que el Estado está ausente y es incapaz de proteger a la ciudadanía. La comunidad percibe una escasa satisfacción de sus intereses legítimos agraviados y una casi nula reparación del daño causado

Existen experiencias y referentes de ciudades que se significaron debido a lo vicioso de la violencia por la que atravesaron y donde las autoridades, por más que se empeñaran, no tenían ni la fuerza ni el personal suficiente para compensar en algo el agravio a la ciudadanía. No son pocos los casos de ciudades en donde sus habitantes decidieron participar activamente en la solución del problema. Los madrileños, por ejemplo, decidieron tomar las calles y hacer la vida nocturna en ellas. Parecido ocurrió en Argentina. Los ciudadanos tomaron las calles para convivir masivamente en ellas.

No son situaciones comparables porque lo que pasa en el sur de estado es abrumador, pero vale la pena explorar las experiencias en otras latitudes.