Política

Ley orgánica de la UV: lagunas legales

diciembre 04, 2018

La ley orgánica de la Universidad Veracruzana tiene una laguna legal que urge subsanar, pues actualmente la Junta de Gobierno solo está facultada para nombrar al rector (o rectora) y no se ha previsto que lo destituya o le pida su renuncia si no cumple con sus funciones o incurre en alguna falta grave.

En cambio, en la Unam, la Junta de Gobierno no solo está facultada para nombrar al rector, sino también para "conocer de la renuncia de éste y removerlo por causa grave, que la Junta apreciará discrecionalmente".

¿Por qué no se facultó explícitamente a la Junta de gobierno de la UV para destituir al rector (o rectora) y ni siquiera para aceptarle la renuncia?

No lo sabemos y solo podemos hacer algunas conjeturas; el caso es que hay una laguna legal y esta omisión da lugar a varios desatinos, pues por el ejemplo el contralor, que depende de la Junta, debe "Supervisar el ejercicio del presupuesto universitario y su correcta aplicación" e "Informar a la Junta de Gobierno los resultados de la evaluación integral del desarrollo de los programas a cargo de las dependencias de la Universidad Veracruzana y de los resultados de las auditorías practicadas", lo cual no tiene sentido si la Junta de Gobierno no le puede llamar la atención al rector sobre alguna irregularidad que se detecte.

Y así en otros casos, y, si algún aniversario se queja con la Junta de Gobierno, la respuesta usual es que no tienen atribuciones para intervenir.

El caso es que "Todo lo que no está expresamente prohibido, queda permitido", y en la ley no se establece que la Junta de Gobierno se deba limitar a cumplir exclusivamente con las obligaciones que explícitamente se le señalan en las leyes.

La Junta de Gobierno, en consecuencia, peca por omisión y actúa de un modo evasivo.

Lo mejor es que en el nuevo anteproyecto de ley orgánica se faculte claramente a la Junta de Gobierno para deponer al rector (o rectora) o al menos para pedirle que renuncie si no cumple satisfactoriamente con sus obligaciones o incurre en alguna falta grave.

Por  la prensa y la televisión, nos hemos enterado de que la presidenta de Brasil  fue destituida y de que el congreso peruano estuvo a punto de destituir al presidente de ese país por "incapacidad moral", y el mandatario más tarde renunció; en los Estados Unidos se prepara la destitución de Donald Trump, que podría renunciar como hizo Nixon, y en Francia el presidente puede ser destituido desde 2014 gracias al art.68 de la constitución si no cumple con sus funciones o si su comportamiento personal se considera indigno; sin embargo, en México nos empeñamos en entregarle el poder a una persona y no hemos previsto la forma de retirárselo de manera civilizada.

El nombramiento del rector no debe ser un cheque en blanco, y se debe prever su destitución.

La Junta de Gobierno no solo debe tener atribuciones para pedirle su renuncia al rector ( o rectora) sino también para llamarle la atención sobre cualquier irregularidad detectada y no solo en lo que se refiere a los recursos financieros, pues la universidad tiene también recursos humanos que no se deben desperdiciar.

Tengo entendido que en el Consejo Universitario General celebrado el lunes 3 se nombró una nueva Comisión para la elaboración de un nuevo proyecto de Ley Orgánica.

Ojala estas observaciones se aprovechen.