Política

La faena

diciembre 03, 2018

La irracional actitud del fiscal Jorge Winckler por permanecer a cualquier costo en un cargo en el que no sólo apesta por su servilismo abyecto a Miguel Ángel Yunes –sigue siendo el abogado de la familia para asuntos particulares–, sino por su desaseada e inmoral actuación denunciada decenas de veces por los colectivos de familiares de desaparecidos es la de permanecer aferrado a un clavo ardiente, pues en el momento en que quede fuera de la dependencia sabe que le lloverán denuncias y hasta órdenes de aprehensión por parte de los cientos de veracruzanos que agravió con su parcial "impartición de justicia"… El sumiso empleado del ex gobernador Yunes fue prácticamente obligado a quedarse por su verdadero patrón como "topo" en la naciente estructura de seguridad morenista para mantenerlo informado ante eventuales medidas cautelares en su contra, sobre todo, las que podrían sucederse una vez que se revise la Cuenta Pública 2018 en la que se reflejará el sustantivo desvío de recursos para financiar la campaña de su hijo… Puesto de este modo, quien activara un absurdo operativo especial, destinando recursos humanos y materiales para tratar de localizar al perrito de la mamá del ex coordinador de Comunicación Social yunista, Elias Saad, presuntamente sustraído por una trabajadora doméstica, seguirá bajo el mando del yunismo, jugándose la libertad por un proyecto que ya fracasó y cuyo futuro inmediato será el de responder ante los órganos legislativos y jurisdiccionales por la evidente corrupción que hizo en dos años con el dinero público… Nadie me puede obligar a renunciar, dijo desafiante a los reporteros, no obstante, estar en marcha un juicio político en su contra, tener el repudio de los colectivos a los que desairó y maltrató y sobre todo, pese a los mensajes que le han enviado tanto el secretario de Gobierno como el mismo gobernador, quienes le han echado en cara su falta de resultados y hasta cierta complicidad en mantener paralizada la búsqueda de cientos de personas desaparecidas durante el duartismo y el yunismo… Es el mismo fiscal que citara al entonces alcalde electo a fines del 2017, Hipólito Rodríguez, a declarar tras haber externado que habría un asesino serial en la ciudad de Xalapa, tras la alarma ciudadana ante el enésimo asesinato de una joven en el parque conocido como Santuario de las Garzas… Aunque a Winckler se le olvidó que la legalidad de su nombramiento está montada en los arreglos y acuerdos extralegales que hizo Miguel Ángel Yunes Linares con su antecesor Luis Ángel Bravo, quien fuera forzado a renunciar a cambio de impunidad, cosa que, por cierto, no le cumplieron pues Bravo Contreras se encuentra recluido en el penal de Pacho Viejo, por acusaciones similares a las que le están haciendo ahora al fiscal yunista… Por esa razón, sustentar su permanencia en el cargo por un asunto de legalidad es tan falaz como su deseo de quedarse en la Fiscalía para seguir sirviendo a los veracruzanos, porque ningún ciudadano, excepto los diputados panistas encabezados por su clienta María Josefina Gamboa, fue consultado para su nombramiento… Ahí lo dejó Yunes para tratar de ganar tiempo, acaso para preparar su defensa legal ante el aluvión por venir, o en última instancia para poder huir del país tal y como lo hizo su homólogo Javier Duarte... El fiscal sabe que sus días al frente de la dependencia no dependen de su trabajo pues ya se ha visto qué tan "bien" lo ha desempeñado, sino de las indicaciones del ex gobernador que al parecer lo está usando como sacrificable peón para "negociar" impunidad, tal cual él lo hiciera con los duartistas… Sólo que la coyuntura para el yunismo no es la misma que la del duartismo. Hay un gobierno federal y estatal cuya divisa es el combate irrestricto a la corrupción, sin espacios para los acuerdos ocultos y la negociación y la extorsión. Como antecedente está la burla, el insulto y el menosprecio de Yunes en contra del Presidente cuando soberbio –¿o enloquecido?– lo retaba a debatir montado en el "pinche poder" y le decía una y otra vez: "no le saques, loco" al tabasqueño.