Política

La negociación como chantaje

diciembre 03, 2018

En los estertores del sistema, el ex gobernador Yunes Linares se empeña en demostrar que en los 30 y pico de años de régimen neoliberal, la diferencia entre los partidos políticos, especialmente entre el PRI y el PAN, el PRIAN, era meramente cromática y nominal.

El ex gobernador actúa tal y como actuaba su predecesor. Dejando un "alfil" en la administración siguiente a fin de negociar la justicia. De ahí que hace unos días de erigirse en ciudadano vigilante.

Hace un par de años desplegó su peculiar estilo para negociar, literalmente, la justicia con Bravo Contreras luego de que el pantagruélico ex gobernador que lo antecedió dejara jueces y dos fiscales en el ánimo de blindarse contra cualquier eventualidad. Un poco lo que hace ahora.

El esquema mental es exactamente el mismo y parten del mismo principio: la justicia es un bien negociable.

Se trata, básicamente, de un puesto que es moneda de cambio para la creación de una estructura de impunidad, incluso de protección.

El cómo se resuelva el asunto es incierto, pero es claro que no será dentro de las lógicas del régimen anterior. Factor que altera los cálculos porque, incluso, su permanencia es irrelevante. Es un asunto de competencias y, si nos atenemos a su desempeño, su caso es harto incierto dadas, precisamente, sus competencias. Aún en los casos en donde el patrocinio del gobernador era evidente.

El fiscal Winckler tiene muchos casos por los cuales tendrá que rendir cuentas frente a la propia sociedad civil, pero bastan dos para evaluarlo: los feminicidios y la relación con los colectivos de búsqueda de desaparecidos.

Así, el arma que esgrime el ex gobernador Yunes Linares es, digamos, débil, por caracterizarla de algún modo. Ahora que, si fuera competente y eficiente para los intereses e inmensas necesidades de los veracruzanos, pues no habría discusión.