Política

Crecen casos de VIH-SIDA; pobreza, un agravante

noviembre 30, 2018

Desde 1983 que se reportó el primer caso en México 284 mil personas se han contagiado

Orizaba, Ver.- La pobreza económica y de acceso a los servicios de salud se suman a los agravantes que detonan los casos de VIH-SIDA que, pese a los esfuerzos, se mantiene como una de las enfermedades más proclives entre todos los grupos sociales del país y del mundo, y aun cuando el contagio disminuyó en la última década, sus víctimas se siguen contando por millones.

En el Día Internacional de la Lucha Contra el SIDA, el 1° de diciembre, los datos y estadísticas indican que hay muy poco que festejar, pues aunque se ha logrado controlar ha sido mínimo ante la magnitud de pacientes que hay en el país y en el mundo, por si este escenario fuera poco alentador, hay que agregarle el factor económico como otra las causas que permiten el desarrollo del mismo padecimiento.

El Censida (Centro Nacional para la Prevención y control del VIH-SIDA) realizó un análisis comparativo entre un grupo de mujeres con el padecimiento, "que no recibieron recursos para el traslado y recibir atención médica, con aquellas que reciben este apoyo económico y se observó que: las mujeres que recibieron el apoyo económico tuvieron una mayor probabilidad de continuar el tratamiento, y de alcanzar la indetectabilidad, que las mujeres que no lo recibieron.Asimismo, se demostró que, el no recibir el apoyo económico redujo la probabilidad de continuar el tratamiento en 48%".

Por ello, y de acuerdo con el boletín del Censida para este año, se detecta que el avance de la enfermedad, "aun con todos los esquemas médicos y avances científicos, ha sido rapidísimo e incluso desde el inicio de la epidemia, en 1981 cuando se detectaron los primeros cinco casos, al año pasado se tiene registro de 77.3 millones de personas que han contraído la infección por VIH y al cierre de 2017, 36.9 millones de personas vivían con VIH".

Pero aun cuando las cifras de enfermos se contabilizan en millones de pacientes, en 2017 se logró una reducción de 47 por ciento con respecto a 2010, no obstante las cifras son enormes pues 35.1 millones son adultos y 1.8 millones son menores de 15 años; las infecciones, provocadas por la misma enfermedad, igual tuvieron una disminución de hasta un 16% con respecto al año 2010.

Desde el comienzo de la epidemia, "35.4 millones de personas han fallecido a causa de enfermedades relacionadas con el SIDA; en 2017, fallecieron 940 mil personas, sin embargo la mortalidad por VIH ha disminuido en 51% con respecto al 2004, que fue el año con más fallecimientos"

Entre las enfermedades que causan la muerte de los pacientes, destaca la tuberculosis, como la principal en el mundo e incluso se calcula como la responsable de una de cada tres muertes relacionadas a esta enfermedad, en 2016, 10.4 millones de personas la desarrollaron, de las cuales 1.2 millones también tenía VIH. Las personas con VIH que no presentan síntomas de tuberculosis necesitan la terapia preventiva para disminuir el riesgo de desarrollarla, lo cual reduce las tasas de mortalidad".

Al cierre de 2017, las cifras indican que tres de cada cuatro personas que vive con VIH ha sido diagnosticada, "para tener acceso a tratamiento antirretroviral y de esas cifras, el 81% había alcanzado la supresión viral, sin embargo el riesgo de adquirir el VIH es 27 veces mayor en hombres que tienen sexo con otros hombres, 23 veces mayor para las personas que se inyectan drogas, 13 veces mayor entre las trabajadoras sexuales, 12 veces mayor en mujeres transgénero.

En México para diciembre de 2017, se estimó que 230 mil personas vivían con VIH y al 30 de junio de 2018, 147 mil personas tenían acceso a tratamiento antirretroviral en todo el país; la tasa de mortalidad por VIH fue de 3.8 por cada 100 mil habitantes, siendo de 1.3 en mujeres y 6.5 en hombres.

De acuerdo con la tipología de Onusida, México tiene una epidemia concentrada, en la que existen poblaciones que son clave en la respuesta a la enfermedad, por ejemplo: hombres que tienen sexo con hombres 17.3%, personas que se inyectan de drogas 5.8%, mujeres trabajadoras sexuales 0.7% y hombres trabajadores sexuales 24.1%, así como mujeres trans 15%.

De acuerdo con un estudio realizado a finales de 2017, se detectaron siete zonas urbanas en las que existe mayor prevalecencia a la enfermedad: Cancún, Quintana Roo; Mérida, Yucatán; Ciudad del Carmen, Campeche; Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; Villahermosa, Tabasco, Oaxaca, Oaxaca y Puebla, Puebla, ahí se tienen los siguientes datos:

"Hombres que tienen sexo con hombres 20.75%, mujeres trans 19.83% y mujeres trabajadoras sexuales 1.21%. Con el fin de contribuir al acceso efectivo y sin discriminación a los servicios de salud de las personas lésbico, gay, bisexual, transexual, trasvesti, transgénero e intersexual, así como las demás que integran la diversidad de expresiones sexuales no normativas; en junio 2017, México elaboró un protocolo y guías de atención específicas que, establecen criterios orientadores y acciones a ser observadas en la prestación de servicios de atención médica, en los establecimientos que componen el Sistema Nacional de Salud (SNS).

En 1983 se reportó el primer caso de SIDA en México y desde esa fecha hasta el 9 de noviembre de 2018, "existe un registro de vigilancia epidemiológica acumulado de 284 mil 059 personas que se han infectado por el VIH o desarrollado el SIDA. Sin embargo, sólo 161 mil 929 personas se encontraban vivas, 106 mil 195 ya fallecieron y de 15 mil 935 se desconoce su estatus actual".

Desde 2013, se instauró el último viernes de noviembre como el Día Nacional de la Prueba de VIH "y por ello todas las personas con relaciones sexuales deben de hacerse la prueba de VIH por lo menos una vez en la vida. Hombres que tienen sexo con hombres, mujeres trans, trabajadores sexuales y personas que se inyectan drogas, incluyendo esteroides, hormonas o silicón, se deben de realizar la prueba del VIH por lo menos cada 6 meses. Si sufrió violencia sexual, se le ha diagnosticado con alguna infección de transmisión sexual, como sífilis o lesiones por Virus del Papiloma Humano (VPH); o con tuberculosis o hepatitis C, debe realizarse la prueba del VIH. Mujeres que planean embarazarse deben de realizarse la prueba del VIH, y mujeres embarazadas deben de realizársela dos veces durante el embarazo".

Para disminuir aún más la tasa de mortandad por VIH-SIDA, "es necesario intensificar las acciones de detección oportuna, vincular a las personas detectadas con VIH a los servicios de atención, así como mejorar la retención y adherencia terapéutica. En la Secretaría de Salud, se monitorea de manera permanente las actividades de prevención, la calidad de la atención y los resultados obtenidos en indicadores relevantes a nivel nacional.

Existen diferencias importantes en las epidemias de mujeres y hombres. Las mujeres viven en un contexto de mayor desigualdad social y económica, mientras que los hombres presentan mayores comportamientos de riesgo. Las condiciones estructurales de desigualdad social propician una mayor vulnerabilidad en las mujeres, la cual también es de tipo biológico, epidemiológico, social y cultural".

"A nivel biológico, se ha comprobado que en las relaciones heterosexuales la mujer es de dos a cuatro veces más vulnerable a la infección por VIH que el hombre. La transmisión del hombre a la mujer es más probable, puesto que durante el coito vaginal el área superficial del aparato genital femenino expuesta a las secreciones sexuales del compañero es más grande que la del hombre. Además, la concentración de VIH generalmente es más alta en el semen del hombre que en las secreciones genitales de la mujer", se precisa.

Las incidencias registradas de casos VIH-SIDA en mujeres fueron más altas en los estados: Campeche, Tabasco, Veracruz, Quintana Roo y Chiapas, al cierre de 2017. Las entidades con menores incidencias registradas en mujeres son: Zacatecas, Coahuila, Jalisco, Aguascalientes y Guanajuato, pero se ha observado que las mujeres se diagnostican menos tardíamente que los hombres.