Política

Verborrea

noviembre 28, 2018

Es interesante cómo el secretario de Seguridad Pública, durante su comparecencia frente a diputados para comentar el capítulo bajo su responsabilidad, reconoció los anormales índices de violencia en el estado, especialmente en Coatzacoalcos; y, pese a todo, pese a que en el peculiar lenguaje de la intimidación admonitoria el crimen organizado ha tirado cadáveres frente a su oficina, el señor Tellez Marié sostiene que Veracruz no es un estado fallido. Sorprendería si dijera lo contrario, pero lo cierto es que Veracruz es aún más fallido que el país, el cual ha sido devastado por los cinco últimos gobiernos federales. Tres décadas de devastación y de desmantelamiento de las capacidades institucionales del estado para mejorar la vida de los gobernados y, por el contrario, crear las condiciones de miseria y pobreza si salidas que hacen del crimen una alternativa atractiva.

En la madrugada del día de su comparecencia, fue asesinado el padre del diputado local suplente del priísta Jorge Moreno Salinas, secretario de la Mesa Directiva del Congreso Veracruzano. Crimen que imprime una dimensión inquietante en las relaciones a fines del gobierno actual.

Con sensibilidad harto perfectible y nulo sentido de la prudencia, el secretario repite los balbuceos de algunos sacerdotes católicos igualmente insensibles, que tienen la cara dura de decir que las mujeres son agredidas porque son ellas las que se ponen en riesgo. Por su actividad, dijo, sin desagregar mayormente a lo que se refería con la actividad de los cientos de mujeres asesinadas en el estado sólo durante los últimos dos años. Más de cuatrocientas.

Las frágiles instituciones del estado han sido sometidas a tensiones y desgastes que las disminuyen hasta casi dejarlas en la mera formalidad. Desde luego que los crímenes contra mujeres son prioritarios, exactamente como lo son los crímenes y colusiones de policías de seguridad pública estatal con el crimen organizado.

El paso de la administración saliente por las responsabilidades de gobierno ha sido deficitaria en niveles mayúsculos. Nada se hizo en ningún sentido para restablecer el encaje institucional. Mucho menos para fortalecerlo. Las posibilidad de encuentro con la sociedad demandante terminó en desalojo o descalificaciones peyorativas por parte del gobernador.

Para el secretario el problema es que la definición de feminicidio en Veracruz es muy amplia. Es posible, pero el problema no es ése El problema es que en Veracruz as mujeres mueren violentamente y en cantidades considerables. Tales delitos quedan impunes y esos son los problemas. Habría que ver los contenidos de los trabajos por los que este gobierno pagó a la empresa Brainware el dinero que recibió del gobierno federal para instrumentar el alerta de género.