Política

"Alternative facts", aborígenes

noviembre 23, 2018

Los gobiernos autoritarios primarios que comparten características singulares: son notoriamente autorreferenciales, tienen una marcada necesidad de autoreafirmación permanente frente a los gobernados para sustentar su credibilidad; su percepción de la realidad está grandemente determinada por sus necesidades de reafirmación/legitimación; la realidad es diseñada por ellos y les es adversa, pero vencen todos los obstáculos; mienten sin necesidad y compulsivamente, incluso.

Un caso clarísimo de esto es la patología del presidente norteamericano Donald Trump, todos los días la prensa liberal escrita y electrónica hace mofa de esto.

Guardadas las proporciones, el caso norteamericano no difiere gran cosa del actual gobierno del estado.

Frente a la improcesable noticia del asesinato de la hija de la diputada Carmen Medel, Valeria Cruz Medel, a unas cuantas horas de haberse dado a conocer la infamia, el gobernador Miguel Ángel Yunes ofreció una conferencia de prensa donde personalmente dijo que se había tratado de una confusión del asesino y que éste había sido a su vez asesinado por el equívoco. La versión fue inmediatamente cuestionada por observadores en no pocos medios estatales y nacionales. En gobierno mantuvo sus dichos.

La edición de ayer de La Jornada Veracruz publicó la información de que el cuerpo de un hombre, también llamado Ricardo e identificado como El Richy fue hallado en el municipio de Maltrata, y cuya muerte ocurrió ocho días antes, un día después de la agresión sobre Valeria. La madre de este segundo Richy lo identificó cabalmente, lo que reblandece con severidad los fundamentos de la versión gubernamental.

La prontitud de la respuesta gubernamental y la vehemencia de sus afirmaciones tienen una incómoda, e inquietante, semejanza al estilo del presidente norteamericano.

Así las cosas.