Política

Criminal tortuguismo de la justicia afianza la impunidad

noviembre 18, 2018

No puede ser , pero la realidad , terca e implacable, lo confirma .La corrupción e impunidad es producto de la escasez extrema de la justicia, cuando vemos que en las cárceles existe, según los últimos censos, cientos de personas que no han sido sentenciados aunque sus delitos no sean graves o bien, que pese a la existencia de leyes más humanas, se abusa de la prisión preventiva oficiosa o necesaria que, si se ve en Veracruz, lo mismo puede decirse de todo el país.

Pese a la condenas que han caído sobre México, por parte de las Naciones Unidas o la Corte Interamericana de Derechos humanos, en contra de la tortura o bien por el abuso en la prisión preventiva oficiosa, no se aprende o se ignora, pues el gobernador de Veracruz, Miguel Angel Yunez – a quien por cierto le faltan escasos días para que ahueque el ala- presume y hace alarde que las personas que están prisión por haber participado en actos de corrupción en el gobierno anterior, es su obra cimbre, sin observar que , quiérase o no, se han violado sus derechos a la presunción de inocencia y debido proceso y lo peor que , con su alarde, acredita la arrogancia de una clara y vil venganza, pues, como ya se ha dicho, las cosas caerán en el corto tiempo.

Sin embargo, toda proporción guardada entre lo que acontece en la aldea, con lo ocurre a nivel nacional, lo constituye la famosa ley de Seguridad Interior que cuestionada de manera amplia desde su inicio y la necedad, que es producto de la ignorancia supina o la perversidad de Peña Nieto, involucra al congreso para , en claro fraude a la constitución que nos rigen, someterla a discusión y ante la sumisión y los cañonazos económicos aprobarla ,promulgarse y publicarse para al final llegar al ridículo, como fue que se declarara por la Suprema Corte de Justicia de inconstitucional.

Si se afirma que es criminal el tortuguismo en la impartición de la justicia y que ello lleva a la impunidad y a la corrupción más espantosa , lo constituye- por solo dar un ejemplo- que una ley de esa trascendencia e importancia para afrontar el reto de vivir en paz y tranquilidad- esperó casi un año para que se analizara y se enviara al basurero de la historia-, de ahí que debemos o podemos imaginar lo que sucede con los miles de asuntos de justicia, en todas las materias que están pendientes , en que el justiciable fallece y el victimario jamás llega a conocer la verdad.

Ante la crisis en la impartición de la justicia ,por salud pública y paz social, se exige una revisión profunda a las leyes y a quienes las aplican, que solo piensan en la pitanza ligada a la ubre del gobierno y jamás en el cumplimiento de sus obligaciones legales, o bien en los compromisos ominosos para el provecho personal, pero jamás en el interés nacional, y cuando un juez actúa con responsabilidad se le estigmatiza y se le excluye, como sucede con el Juez Anuar, que después de dictar una sentencia robusta -la casa de la justicia, la suprema Corte- aún no determina su situación jurídica.

En el imaginario nacional queda flotando lo acontecido con Ayotzinapa o Tlataya si los precedentes internacionales no hubieran condenado a México con antelación para que ahora un colegiado sentencie al gobierno de Peña a crear una comisión de la verdad que, lo que no se ha hecho, sin embargo, en el próximo gobierno, ya lo podrá ordenar el presidente de la República y evitar tortuguismo legaloide.

Si no se cambian esos paradigmas y no se excluye la ineficiencia tan arraigada por los intereses creados de años de ignominia y explotación indiscriminada, el país no podrá salir adelante, por principio de cuenta, se reclama que se conozca la verdad del daño causado y que se proceda con justicia en contra de los responsables porque, sin consecuencias, el crimen queda sin castigo que, si bien se reclama la reparación de los daños causados, no menos cierto es que hay que llegar al fondo del problema que se engendró.

El tiempo no permite demoras; si auténticamente se quiere llegar a la total transformación , porque el país ya no aguanta más que una minoría privilegiada ,no tan solo detente el poder económico sino que continúe expoliando el país que cada día se va hundiendo. por lo mismo, que no extrañe las medidas que ha asumido el presidente electo que con la mayoría que tiene en el congreso y en las entidades federativas le alcanza para que, pacíficamente, sin exabruptos sepulte, para siempre jamás, la gran miseria nacional –

limacobos@hotmail.com

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