Política

¿Qué nos hace humanos?

noviembre 08, 2018

Mientras que en redes sociales se quitaban las máscaras y la mayoría de mis contactos sacaban a relucir con claridad toda su apatía, yo me fui a hacer un recorrido por las Canchas del Mexicano en Córdoba, Veracruz durante el paso de la caravana migrante, obviamente preparándome con medicamentos y agua para donar.

Al contrario de los detractores de la caravana migrante en su paso por nuestros país y que dicen que la ve famélica y que los mexicanos mostramos nuestra miseria como sociedad, esos detractores de escritorio son los que no han ido y no irán a dar alguna donación en los centros de acopio y mucho menos donaran su tiempo como voluntarios. Se sorprenderían al ver a una gran cantidad sociedad civil organizada ayudando a repartir comida que llega por montones; repartiendo ropa, zapatos, animando con juegos a los niños; gente siendo voluntarios en un espacio donde todo fluyó en un orden que merece mención aparte.

Mientras que en el vecino país del norte siguen con sus mensajes de odio y un discurso político que busca infundir miedo, miedo que justifique seguridad y su muro, yo no vi en la caravana migrante -que ya se ha ganado el nombre de éxodo-, no vi a ningún migrante que no platicara una historia de terror, que no se viera en su mirada que ha dejado en su origen una historia de miedo, miseria y violencia. Huyen de una política que no les ha cumplido y que los ha empobrecido más, huyen de un sistema profundamente enfermo. Lo que buscan los que dejan todo atrás es tan solo sobrevivir aunque eso les cueste la propia vida y la de sus hijos.

Vi en este éxodo a muchas mujeres, madres solteras con una fortaleza que las hizo cruzar la frontera y que al verlas me reconozco en ellas, son mis iguales. Y a pesar de todo el drama que conlleva la caravana vi a gente sonriendo, fuerte, jugando cartas, niños jugando a las luchas, a mujeres trans que al llegar la noche se maquillaron y colgaron todos los trapos y sombreros que se encontraban porque a pesar de todo siempre se busca ser uno mismo.

Según OXFAM ahora mismo más de 5 mil personas llegaron a la ciudad de México (cifra record en su historia) en una situación muy precaria y hacen un llamado al gobierno de México para que se reconozca la gravedad donde las personas vienen huyendo de una situación de violencia y pueda ser reconocido como un desplazamiento forzado, que se reconozcan como una crisis humanitaria, para que la caravana no se disperse más como ocurrió ante la falsa promesa del gobernador de Veracruz al no cumplir y proporcionarles transporte hacia la ciudad de México, lo que generó una situación de incertidumbre y dispersó a la caravana que después se reencontró en Córdoba, donde gritaban: ¡Gracias al pueblo de Córdoba, nunca antes nos habían tratado así!

Escribo todo esto y siento que hice poco al no poder colaborar más en la caravana pero sé que lo que nos hace humanos es el no ser espectadores inertes, distraídos ante el poder mediático, ante este éxodo que merece sacar las fronteras de nuestra mente.

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