Política

El dedo en la llaga de la indiferencia

noviembre 08, 2018

Respecto a la condición de Veracruz como Estado fallido, Alejandro Encinas ha puesto el énfasis en el punto más sensible, por la que esta administración y la anterior deben ser llamadas a cuentas y revisados sus procederes a detalle. Esto, porque el desgarrador asunto de las desapariciones tiene un aspecto particularmente inquietante: la parte de las desapariciones en el estado son forzadas. Esto es, son desapariciones de ciudadanos perpetradas por fuerzas del Estado. Cosa que pasa de forma sistémica.

A la debacle institucional dada en la corrupta administración anterior, se suma el abandono de la actual, que ha hecho nada. La acusación es contundente: las autoridades han minimizado, diferido y escondido el problema. Como si cerrar los ojos fuera suficiente para que la realidad desaparezca.

El asunto, desde luego, es muy importante, pero lo es mucho más porque su solución fue el eje de la oferta de campaña del gobernador Yunes Linares; oferta que tuvo como eje precisamente el tema de la seguridad pública y el desempeño de las autoridades anteriores. Que en su administración haya sucedido lo mismo que en la pasada y que los centroamericanos en tránsito hayan expresado sus consternaciones precisamente a su paso por Veracruz, en donde se incumplió el ofrecimiento de transporte y se alentó su dispersión, coloca a las autoridades estatales en el ojo del huracán. Justo cuando el país y su gobierno es examinado en la ONU en materia de derechos humanos.