Política

La Faena

noviembre 03, 2018

Sería una grave exageración culpabilizar exclusivamente al gobierno estatal del artero asesinato, la noche del jueves, de dos jóvenes hermanos en Orizaba por cuenta de elementos de la Policía municipal de la administración de Igor Rojí, no obstante, la responsabilidad recae directamente en el depositario del Poder Ejecutivo estatal, un personaje que puso en la mesa durante su campaña gubernamental por la alianza PAN-PRD su experiencia, conocimiento y relaciones internacionales para acabar con la inseguridad en seis meses… Los dos muchachos fueron víctimas directas y desgraciadamente para su familia, el paradigma de cómo la ausencia de gobernabilidad originada por el aventurerismo político, la simulación, la corrupción y el engaño al que acudió Miguel Ángel Yunes Linares para hacerse de la silla gubernamental complicó sobremanera el estado de las cosas que había heredado Javier Duarte… La ambición desmedida del panista y su notoria falta de empatía social han ocasionado que Veracruz se halle entrampado en una circunstancia de miedo e incertidumbre, que ha rebasado las fronteras nacionales e inclusive, es motivo de alarma entre los inmigrantes centroamericanos que son aleccionados por los organizadores de las tres caravanas en ruta a los Estados Unidos… Es de llamar la atención, en el caso de los hondureños, cuyo país tiene uno de los más altos índices de homicidios a nivel mundial, que se les advierta durante su paso por territorio veracruzano extremen precauciones, no caminen solos y eviten separarse del grupo principal porque les explican megáfono en mano, antes de arribar a suelo jarocho, que "Veracruz es tierra de narcotraficantes, sicarios, policías asesinos y funcionarios corruptos", que los ven, en el mejor de los casos, como fácil presa para trasquilarles sus escasos ahorros; en el peor, posibles reclutas a la fuerza como sicarios de la delincuencia organizada o criminalizados y ultimados por las corrompidas policías veracruzanas… De ahí que la responsabilidad de Yunes Linares en la configuración de éste ambiente terrorífico es mayúscula porque en su minigobierno la circunstancia en materia de inseguridad creció exponencialmente, sobre todo, porque dejó intacta la estructura criminal que creó en su momento el ex secretario de Seguridad Pública en el duartismo, Arturo Bermúdez Zurita, acusado por colectivos ciudadanos de crear grupos criminales vestidos de policía que ultimaban y desaparecían tanto a enemigos reales o imaginarios del duartismo como a ciudadanos indefensos, cuyo pecado era estar en el sitio y el momento equivocado… Cualesquiera hayan sido las razones que motivaron al gobernador en funciones a mantener indemnes las policías municipales, sus consecuencias han sido sumamente perjudiciales para la ciudadanía… Y el asesinato de dos jóvenes profesionistas, hijos de una apreciada familia de maestros orizabeños, acentúo ese sesgo que le confiere a Yunes Linares y al alcalde Igor Rojí –con quien en repetidas ocasiones encabezó eventos para anunciar el "mejoramiento" de la seguridad en aquella ciudad con la instalación de las fraudulentas cámaras de vigilancia– un grado de responsabilidad que no debe quedar tan sólo en la detención y condena de los policías asesinos sino que debe llegar hasta sus mismas instancias, tal y como exigía Yunes Linares cuando acusaba a Duarte de ser el responsable directo de la tragedia veracruzana… Por lo pronto, la ciudadanía orizabeña está convocando a una marcha el próximo lunes para exigir tanto castigo a los culpables directos de los crímenes como un alto a la inseguridad que se ha cebado con la gente en aquella zona. A la par de la manifestación, habrá paros de maestros de todos los niveles educativos de aquella región, donde claramente ha fracasado la política pública de seguridad… En ese mismo tema, el fiscal yunista, Jorge Winckler Ortiz, es el paradigma de la corrupción y la demagogia propia de este gobierno… Este pálido reflejo del autoritarismo de su patrón, justicierillo recaudador de bienes y dinero recogido a duartistas corruptos, aparentemente se habría apropiado de una costosa propiedad del ex secretario de Educación, Adolfo Mota, que habría entregado éste a cambio de impunidad y protección de la "justicia yunista"… Sin ningún rubor, el fiscalillo yunista vivió como cortesano en una casa presuntamente "donada" por Mota Hernández al gobierno estatal que, sin embargo, no aparece en la lista de propiedades incautadas que Yunes Linares publicó en su portal de la Sefiplan… Esta desfachatez y cinismo ayuda a entender lo que sucedió en Veracruz en los dos últimos años.