Política

Ratifican un año de prisión necesaria al ex fiscal Bravo por desaparición forzada

noviembre 01, 2018

En medio de una ríspida audiencia, donde no cesaron los ataques y descalificativos por parte del ex fiscal Luis Ángel Bravo Contreras y de su abogado Arturo Nicolás Baltazar contra la Fiscalía General del Estado (FGE), se resolvió que el ex procurador continuará en prisión necesaria por un año, por el delito de desaparición forzada de personas.

Desde el principio, Bravo Contreras dejó en claro que no iba a respetar al fiscal especializado en Desaparición de Personas, Luis Eduardo Coronel, ni a ningún funcionario de la Fiscalía, pues los acusó de armar un circo para justificar "los supuestos" resultados de un gobierno y advirtió "pero ya merito se va saber la verdad".

Parte de la audiencia fue privada, sin la presencia de público o los medios de comunicación, a petición del asesor legal de la madre de una de las víctimas de desaparición forzada, pues dijo que ha recibido amenazas y hostigamiento por parte de personas cercanas a Luis Ángel Bravo.

A la petición de que fuera privada la audiencia, hubo inconformidad del ex procurador y de su abogado, quienes insistieron en que debía ser pública la diligencia, pues parte de su estrategia legal se basa en la presencia de los medios de comunicación para dar a conocer a la sociedad lo que realmente ocurrió.

Incluso, en algunos momentos lanzaron mensajes intimidatorios contra los reporteros presentes, a quienes les exigieron publicar conforme a sus intereses, y reprocharon todas aquellas notas que no les son favorables.

De acuerdo al asesor jurídico de las víctimas indirectas, señalaron que en el caso específico de la madre del joven desaparecido, relató que desde que Luis Ángel Bravo Contreras fue detenido y sujeto a prisión por haber participado en la desaparición forzada de su hijo, personas ajenas a su círculo, empezaron a rondar su vivienda.

Según la declaración en ampliación de la mujer, sujetos desconocidos fotografiaban su hogar, por lo que fue necesario incluso cambiarse de casa, con el fin de evadir un posible final trágico. La víctima indirecta fue enfática en señalar que el acoso y hostigamiento se dio a raíz de la detención del ex mando de procuración de justicia en la era de Javier Duarte de Ochoa.

Amparo no le ayudó

Al principio de la audiencia, el ex fiscal del duartismo, Luis Ángel Bravo Contreras, se mostró seguro en que saldría libre en cualquier momento, al recordar que ganó un amparo, sin embargo se le explicó que únicamente fue dictado para reponer la etapa de la medida cautelar, donde se impedía aplicar la prisión oficiosa, y por ende,a l reponer el proceso, la Fiscalía solicitó la prisión necesaria y justificada, que fue concedida por la jueza.

Se precisó que el amparo no era para avalar la libertad inmediata, sino que el juez federal determinó que el delito de desaparición forzada no es delito grave, y por tanto no podía mantenerse la prisión oficiosa.

Luis Ángel Bravo señaló que ello obligaba a que se ordenara como ilegal su detención, porque en ese momento contaba con un amparo para evitar cualquier orden de aprehensión, sin embargo la jueza de control Alma Leida Sosa Jiménez explicó que la detención fue legalizada y no fue controvertida por el juez federal.

Además comentó que el reciente amparo obtenido a favor de Luis Ángel Bravo sólo ordenaba reponer la etapa de la medida cautelar, pero su situación legal seguía siendo de vinculado a proceso.