Política

Como un show, Yunes Linares entrega rancho El Faunito, de Duarte, al Inecol

octubre 10, 2018

Fortín, Ver.- A 50 días para que concluya su administración, el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares entregó en comodato el rancho El Faunito en favor del Instituto de Ecología (Inecol), para que sea un centro de investigación científica en campos como la cafeticultura y las orquídeas.

"Hoy es un día muy especial para Veracruz; entregar El Faunito al Inecol es mucho más que la firma de un convenio, es parte de la nuestra historia que tratamos de desterrar en Veracruz. Es parte de la materialización del cambio en estos 700 días de ejercicio constitucional; hoy termina una historia oscura de corrupción que convirtió a este inmueble en el ícono de esa etapa", expresó.

Recordó que desde 2016 sabía de la existencia de ese lugar, pero no tenía el dato de a nombre de quien estaba escriturado, aunque tenía plenamente identificado que Javier Duarte pasaba sus fines de semana en fiestas donde abundaban el alcohol y los vinos. Un día recibió la copia de la escritura, donde aparecía Juan José Rodríguez Janeiro, como el propietario, y entonces lo buscó para que finalmente entregara la propiedad a nombre del Gobierno de Veracruz.

Relató que Rodríguez Janeiro temía por su vida, pues le insistió que esa propiedad era la que más quería Duarte de Ochoa, pero aun así entregó la propiedad. Por ello, al firmar el convenio de comodato del rancho en favor del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares mencionó que no podía haber tomado mejor decisión para este inmueble, que dedicarlo al desarrollo del conocimiento, la cultura y la ciencia.

Resaltó que ahora será un espacio limpio de corrupción, destinado para la cultura la ciencia y las artes, para buscar dar una imagen distinta a Veracruz, además que ahí habrá un espacio para un jardín botánico.

"Con esta entrega se termina una historia de corrupción encabezada por Duarte de Ochoa", señaló en su discurso el Ejecutivo del estado. Se estima que el valor de la propiedad es de 2 millones de pesos.

En medio de un show, que significó la invitación a medios de otros puntos del estado, el mandatario volvió a la zona centro a hacer dicha entrega, que consideró sirve para cerrar su administración con "broche de oro", así lo expresó cuando caminaba junto a una empresaria de esta ciudad.

A dos meses prácticamente de concluir la administración, el mandatario aseguró que ha ido en aumento el monto de lo recuperado al ex gobernador e indicó que a la fecha suman mil 500 millones de pesos que incluyen 92 hectáreas de bosque del rancho situado en Valle de Bravo así como una casa y oficinas en Houston, además de otros que están en proceso de recuperar pero que quedarán en manos del gobierno entrante. "Está por encima de los mil 500 millones de pesos; si sumamos son 770 millones en efectivo más bienes inmuebles, bienes muebles y obras de arte".

Se habla también de una embarcación, aunque en este tema reconoció que su gobierno no logró encontrarla por lo cual queda en manos de la PGR. Agregó que también existen, alrededor de 800 millones en bienes que ha asegurado la PGR y que han demandado para que sean entregados el gobierno veracruzano, cantidad que se agregaría a lo que ya recuperaron.

Iniciaría Inecol jardines en enero

El Faunito quedará en manos de Inecol por 20 años en comodato aunque podría comenzar a funcionar el próximo año, puesto que por el cambio de gobierno desconocen el presupuesto con que contarán, señaló Enrique Cabrero Mendoza representante de Conacyt.

Adelantó que los jardines podrían comenzar a funcionar en enero, ya que serían autosustentables, puesto que se puede cobrar una cuota de recuperación y con ello, darles mantenimiento. "El jardín se puede abrir en enero, se pueden mantener solos, podríamos cobrar una cuota de recuperación simbólica, no para hacer negocio si no para pagar a los jardineros".

Se pretende que El Faunito se convierta en un centro de investigación internacional del café, plantas endémicas de la región además de ofrecer posgrados en materia de ecología.

La opulencia entre la miseria

Abundancia, sí, mucha abundancia es la que se encuentra dentro de El Faunito, ex propiedad de Javier Duarte. Piedra de cantera, cientos de vigas de cedro, aire acondicionado industrial en todas las habitaciones, una capilla mandada a hacer para el bautizo de su último hijo, una cancha de tenis, pequeños arroyos y nacimientos de agua, grandes extensiones de jardines, todo esto repartido en seis hectáreas de terreno.

Aquí, Javier Duarte y su esposa Karime Macías ya se veían en su época de retiro, justo después de terminar el gobierno en 2016, pero no pudo concretar ese sueño, hoy, él preso en el Reclusorio Norte de la Ciudad de México; y ella exiliada en Londres.

El Faunito no tiene nada de desperdicio. En cada centímetro se pensó en la abundancia que merecía una casa de retiro. Las enormes extensiones de jardines son adornadas por árboles frutales de ciruela, limón, granada, pitaya y naranja. En las edificaciones tampoco hubo algún tipo de restricción; la piedra de cantera adorna los muros y pasillos, mientras que los techos son adornados con enormes vigas.

Tal vez el matrimonio Duarte-Macías tenía alguna debilidad por los jacuzzi, pues hay tres en este rancho. El primero en una sala, donde fácilmente caben en esa tina elaborado con mármol más de 10 personas; el otro similar junto a la habitación principal y el último donde tal vez caben hasta 15 personas, está dentro de la alberca.

Sí, Javier Duarte mandó a construir una enorme alberca dentro de su rancho, con una mirada espectacular, a los inicios de la cordillera de la barranca de Metlac, y es quizá este punto el único que tiene un aspecto de pobreza, pues desde ese lugar pueden observarse unas cuantas casas de lámina de cartón que emergen de la espesa maleza de los cerros.

Para contrarrestar esa mirada de pobreza, Javier Duarte ordenó construir unos enormes pasillos en piedra, con techos en madera, donde cuelgan diversas enredaderas que dan un ligero aspecto europeo.

Difícilmente puede haber aburrimiento en este lugar, pues hay un par de tirolesas y otros juegos de aventura, además de una pequeña cancha de futbol y una de tenis.

La cocina, podría ser envidiada por cualquier restaurante y los platillos tenían que ser servidos con urgencia. Se contaba hasta con un elevador para subir la comida desde la cocina hasta uno de los comedores de la mansión.

En caso de tener visitas, hay dos casas de huéspedes y una más que no fue concluida, como tampoco unas edificaciones al pie del río Blanco, donde para acceder hay que bajar 220 escalones.

Sí hubo mucha abundancia en la construcción de este rancho que Javier Duarte y su familia ya no podrán disfrutar. Ya lo hicieron, así lo demuestra una enorme cava de vinos completamente vacía, que tal vez en sus momentos de mayor poder, pudieron almacenar 500 botellas.