Política

Malgasto y empleos inútiles en la UV

octubre 07, 2018

El personal administrativo de la Universidad Veracruzana ya rebasa el 50% del total y seguirá creciendo si nadie lo detiene; el presupuesto se malgasta en pagar empleados que realizan actividades de control mientras muchos docentes trabajan por horas; los Grupos artísticos se encuentran amenazados y acosados por la administración que los ve como inútiles en vez de fortalecerlos y aprovecharlos para ofrecerles a los estudiantes una formación integral.

Hace poco participé en un congreso y luego intercambié como diez mensajes con un empleado que me pedía la constancia de mi participación, que olvidé recoger y me enviaron por correo.

Pedí una copia scanneada, pero como ya me enviaron la constancia no la podían scannear, y le remití por eso una copia del comprobante del pago de mi inscripción (equivalentes a más de cien dolares) que hice en un banco del lugar donde se realizó el congreso. El empleado, que es muy atento, me dijo que iba a cerrar el expediente con eso… y me envió un formulario que debo contestar.

Por esos días, leí en Libération una entrevista a David Graeber, un antropólogo y economista originario de los Estados Unidos, cuyo libro Bullshit Jobs, se acaba de publicar en francés. David Graeber era profesor en Yale y ahora enseña en la London School of Economics. En su libro, analiza nuestra sociedad, que, por un lado, menosprecia a sus enfermeras, choferes de autobuses, jardineros y músicos, pagándoles salarios reducidos, aunque se trata de profesiones verdaderamente creativas y necesarias, y, por otro, mantiene a toda una casta de abogados, actuarios y empleados administrativos, que cobran sueldos a veces muy elevados por realizar tareas inútiles e incluso perjudiciales.

Me di cuenta, en fin, de que lo que pasa en la UV es parte de un fenómeno más amplio que consiste en la imposición de prácticas, técnicas, representaciones y valores propios del mundo de las finanzas a otros ámbitos. Con sus objetivos en cifras, sus tableros, esta visión contable se ha impuesto en todas partes. El mismo Graeber lo ha constatado como docente, pues tiene que llenar formularios todo el tiempo, llenar casillas y entregar informes. El personal administrativo ha aumentado enormemente para manejar toda esa información. El modelo del sector privado se ha impuesto hasta en el sector público, donde un rector se rodea de asesores y ayudantes, como el patrón de una empresa. Se contrata a personas inútiles para organizar tareas que no sirven para nada y molestan a todos.

Graeber llama a una revuelta de los asalariados modernos y a una amplia reorganización de valores, que colocaría al trabajo creativo en el centro de nuestra cultura y haría de la tecnología una herramienta de liberación más que de sometimiento, satisfaciendo nuestra sed de sentido y desarrollo.

Volviendo a la Universidad Veracruzana, ahora vemos que los Grupos artísticos se encuentran amenazados, y se les considera inútiles en vez de aprovecharlos, como quería Roberto Bravo Garzón, para darles a los estudiantes una formación integral.

La UV no puede limitarse a ofrecerles a los estudiantes cursos para adiestrarlo en una profesión, al mismo tiempo debe ofrecerles conciertos, exposiciones y conferencias que les permitan superarse como personas.

Por eso necesita la Sinfónica y los Grupos artísticos.

La difusión cultural es una de las funciones básicas de la UV; la administración no es más importante y se debe reducir al mínimo indispensable.

Preparar profesionistas, debe formar mejores personas y ciudadanos.son una herramienta para eso, pero hay que saber utilizarla.

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