Política

Vetará Yunes Linares la Ley Antimemes; violenta libertad de expresión, declara

octubre 02, 2018

Poza Rica, Ver.- El diputado local del PRD, José Kirsch Sánchez, del distrito 5, presentó el pasado 27 de septiembre y le fue aprobada una iniciativa para modificar el artículo 196 bis, al Título VI del Libro Segundo del Código Penal para el Estado, que pretendía sancionar el acoso cibernético. Pero ante la ambigüedad de los términos, fue considerada inconstitucional al coartar la libertad de expresión, siendo conocida como "Ley Antimemes", la cual el propio gobernador Miguel Ángel Yunes Linares anunció será vetada.

Kirsch Sánchez es egresado de la Universidad Veracruzana con mención honorífica y entre sus logros profesionales están haber sido jefe de cirugía y subdirector del turno nocturno en el Instituto Mexicano del Seguro Social. En 2010 buscó ser diputado, cobijado por el Partido Acción Nacional (PAN). Tras migrar al PRD, logra su cometido y preside la Comisión de Salud.

Conocido con el mote de Gato Seco por su físico, el legislador fue blanco de diversos memes en redes sociales y notas periodísticas en diferentes medios de comunicación, principalmente cuando salió a decir ante la prensa que estaba siendo víctima de su partido, el PRD, al ser ignorado.

Recientemente había buscado afanosamente ser considerado por el gobernador electo Cuitláhuac García Jiménez para estar al frente de la Secretaría de Salud, aunque después varió y pretendía ser el segundo al frente para estar más cerca de los presupuestos y no frente a los reflectores.

Entre sus propuestas para obtener el cargo estaban la reactivación del hospital general de Papantla, obra construida desde la administración de Fidel Herrera y sobre la cual existe un dictamen técnico y de Protección Civil de inviable, por estar asentado en un terreno de alto riesgo.

Tras el nombramiento de Roberto Ramos Alor, y a unos días de concluir su gestión, Kirsch Sánchez se jugó su reputación como legislador presentando una iniciativa fuera de su área de experiencia. Así, promovió la modificación del citado artículo del Código Penal para el Estado para que se castigara el delito de "acoso cibernético".

Según el texto aprobado por 40 legisladores, se pretende "imponer de seis meses a dos años de prisión, y hasta 100 días de trabajo en favor de la comunidad, a quien, utilizando cualquier medio de comunicación digital, difunda información lesiva o dolosa de otra persona, revelando, cediendo o transmitiendo una o más imágenes, grabaciones audiovisuales o textos, que dañen su reputación o su autoestima y le causen con ello afectación psicológica, familiar, laboral o en su entorno cotidiano".

Lo anterior fue conocido como "Ley Antimemes" y mereció ser abordado por diferentes medios de comunicación estatales, nacionales e internacionales, al considerarla inconstitucional, punitiva y contraria a libertad de expresión.

De acuerdo con el presidente de la Barra de Abogados de Poza Rica, Carlos Asdrubal Pantoja de la Cruz, resulta inconstitucional sancionar la difusión de información o de ideas, lo cual tutela el Artículo 7 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que incluso prohíbe que cualquier ley coarte estos derechos.

Refirió que en Veracruz existe ya el antecedente que dejó el ex gobernador Javier Duarte, quien pretendió sancionar conductas por la difusión de ideas a través de las redes sociales, "tanto en aquel tiempo como ahora, resulta inconstitucional sancionar la difusión de información o de ideas".

"Si bien es cierto fue aprobada por el Congreso, no ha sido publicada en el Gaceta Oficial del Estado, por lo que habría que esperar esa publicación para que entrando en vigencia esta ley, se presenten los recursos de amparo previstos en la legislación".

Al respecto, el gobernador electo Cuitláhuac García Jiménez anunció en sus redes sociales que una vez asumiendo el cargo en diciembre próximo, solicitaría al Congreso local que se revise el artículo 196 bis sobre "acoso cibernético", por considerar "desmedida la pena y ambigua la redacción".

Por la tarde, el gobernador Miguel Ángel Yunes Linares posteó un tuit en el que afirma que vetará la Ley Antimemes, toda vez que se considera inconstitucional por violentar la libertad de expresión de los veracruzanos.

En su defensa, Kisch Sánchez difundió un boletín de prensa en el que lamentó que se haya desvirtuado el delito de acoso cibernético que aprobó recientemente el Congreso de Veracruz y se pretenda difundir en la opinión pública como una Ley Antimemes.

Definió el acoso cibernético como "el uso de medios de comunicación digitales para amenazas, intimidar a una persona o grupo de personas, mediante ataques personales, divulgación de información confidencial o falsa, entre otros medios, implica un daño recurrente infligido y causa una afectación emocional o psicológica."

Entre los supuestos que se pretende sancionar, menciona los siguientes:

• Poner en Internet una imagen comprometedora (reales o no) datos delicados, cosas que pueden perjudicar o avergonzar a la víctima y darlas a conocer en su entorno de relaciones.

• Dar de alta, con foto incluida, a la víctima en la web donde se trata de votar, por ejemplo, a la persona más fea, a la menos inteligente… y cargarle de puntos o votos para que aparezca en los primeros lugares.

• Crear un perfil o espacio falso en nombre de la víctima, en redes sociales o foros, donde se escriban a modo de confesiones, en primera persona, determinados acontecimientos personales, demandas explícitas de contactos sexuales u otras manifestaciones dolosas.

• Provocar a la víctima en servicios web que cuentan con una persona responsable de vigilar o moderar lo que allí pasa, para conseguir una reacción violenta que, una vez denunciada o evidenciada, suponga la exclusión de la víctima.

• Hacer circular rumores en los cuales a la víctima se le suponga un comportamiento reprochable, ofensivo o desleal, de forma que sean otros quienes, sin poner en duda lo que leen, ejerzan sus propias formas de represalia o acoso.

• Enviar amenazas por correo electrónico o mensajes de textos, perseguir o acechar a la víctima en los lugares de Internet en los que se relaciona de manera habitual, provocándole una sensación de completo agobio, entre otras.