Política

Sentipensar en la acción cultural de Veracruz

septiembre 27, 2018

Acudí en el mes de agosto a la Conferencia Magistral "Plataforma Intercultural, crítica y decolonial: hacia una nueva etnografía en México", a cargo del doctor Eckart Boege, organizada por el Seminario Permanente Interinstitucional "Repensar la etnografía", del CIESAS-Golfo. Mientras escuchaba hablar al antropólogo, mis reflexiones en torno a lo cultural en Veracruz iban encontrando eco; de manera particular, aquellas relacionadas con la reconstrucción del sector cultural en la entidad.

Boege se refirió a una experiencia que por extraordinaria se antoja casi imposible, pero no lo es: la Unión de Cooperativas Tosepan Titaniske, "Unidos venceremos", en náhutal, organización surgida en 1980, como consecuencia del movimiento cooperativo indígena de la sierra nororiental de Puebla, iniciado en 1977. Ante el acaparamiento y encarecimiento de productos básicos, los hombres y mujeres se organizaron en cooperativas para solucionar tal problemática, lo que ha incidido en la toma de conciencia de que es posible transformar la realidad a partir de sus experiencias, conocimientos y saberes.

Lo narrado por Boege fue entrelazando su experiencia reciente como antropólogo en Cuetzalan, Puebla, con las palabras y relatos de los habitantes de aquella región, en los que la relación con la madre tierra es el motor y centro de su vida. El antropólogo junto con otros profesionistas fue invitado por la organización para facilitar un proceso que condujera a la construcción de su Plan de Vida para los siguientes 40 años. Para ello, los facilitadores iniciaron un proceso de diálogo con distintos actores de la Unión de Cooperativas que los llevó a una sorpresa permanente, al encontrar en el náhuatl "metáforas que se vuelven metonimias", de acuerdo con las palabras de Eckart Boege. Paulina, una mujer joven, es en la actualidad, cabeza de esta organización, y al tratar de expresarle a los facilitadores lo que quería, comentó que había palabras en castellano que no alcanzaban a decir lo que ella pensaba en su lengua original; tal es el caso de su pensar y sentir desde el yolotl (corazón, en náhutal). A lo que Boege contestaría: "Sentipensar". El antropólogo narra cómo el rostro de Paulina se iluminó con una gran sonrisa al encontrar la palabra que no encontraba y que decía con exactitud lo que ella quería.

En la ruta de los años que han transcurrido desde su conformación y, de manera paulatina, la Unión de Cooperativas Tosepan Titataniske ha ampliado sus posibilidades de trabajo, no sólo en el aspecto económico sino también en el social, cultural, educativo y desarrollo sustentable. Para ello ha conformado instancias como el Centro de formación Kaltaixpetaniloyan (lugar donde se abre el espíritu, en náhuatl) que es operado por la asociación civil Yeknemilis (vida buena), fortaleciendo la cohesión comunitaria. El Doctor Eckart confiesa que los facilitadores han vivido con la comunidad un proceso de aprendizaje recíproco, en el que las palabras van generando estas reciprocidades, van evocando realidades, a partir del reconocimiento de que todos los conocimientos son valiosos: "Todos sabemos, todos nos escuchamos".

Parte de lo compartido durante la conferencia magistral por Boege, lo voy imaginando para la reconstrucción del sector cultural. ¿Por qué no concebir a los distintos espacios del Instituto Veracruzano de la Cultura como Kaltaixpetaniloyan, lugares donde se abre el espíritu? Con esa mirada, las galerías, centros de formación y casas de cultura replantearían su misión a partir del sentido original de las acciones culturales, incidiendo en que las oportunidades artísticas se amplíen para todos los veracruzanos y permitan abrir y enriquecer su espíritu, así como ofrecerles mejores horizontes de vida. Para ello, las políticas culturales tendrían que ser sentipensadas, reconociendo que la especificidad de tales políticas nos debe conducir a una concepción desde los principales valores humanos, como son los derechos culturales. ¿Por qué no considerar que muchas de las soluciones a nuestros problemas están en voltear la mirada hacia nuestros pueblos originarios? Como lo diría Boege, se trata de co-construir o diseñar una nueva ontología y ello, me parece, es lo que se requiere para la construcción de nuevas políticas públicas que nos permitan hacer frente a la complejidad de este siglo XXI, desde la reciprocidad y la solidaridad. ■