Política

Opiniones y Comentarios

septiembre 26, 2018

· A toro pasado…

Haciendo escuela, el papa argentino que se hace llamar Francisco; y que a toro pasado pide disculpas por todas las barbaridades que han hecho sus correligionarios. Como si con eso bastara…

Pero también así lo hizo Peña Nieto; y Ernesto Zedillo Ponce de León lo acaba de volver a hacer, al reconocer que se equivocó de estrategia combatiendo a las drogas, en vez de regularlas. Pero eso tampoco de nada sirve…

Cabe aclarar, que es común desde el Siglo VI los papas adopten otro nombre; aunque este sea repetido: Juan Pablo II; Pío XII; Benedicto XVI, etc. Y esa tradición se originó porque el Colegio Cardenalicio de aquél entonces tuvo a bien elegir como Sumo Pontífice al obispo Mercurio (470 - 535)…

Lo que originó la ira de don Jehová y de su hijo bien amado, porque Mercurio recordaba al dios griego del comercio. Y sabedores de que cuando don Jehová se enojaba el asunto era de cuidado, se acordó cambiarle el nombre por el de Juan…

Pero como ya había un primer Juan y por esos tiempos aún no pintaba José-José, no cabía el Juan-Juan y por eso le pusieron Juan II. Y ya andan en Juan XXIII…

Sin poder soslayar que el papa Mercurio hacía honor al dios griego del comercio al que fue encomendado cuando nació; pues salió bueno para la simonía -hoy llamada cabildeo- pues en pocas palabras andaba cambiando lo espiritual por bienes materiales; lo que se sigue haciendo hasta la fecha…

No obstante, sabedores de que toda regla tiene sus excepciones, hubo dos papas que no quisieron cambiar su nombre Adriano VI -Adriaan Floriszoon Boeyens (1459 - 1523)-; y Marcelo II -Marcellus Cervini de Spannocchi (105 - 1555)-…

También cabe aclarar, que los pontífices eran los que vigilaban, cuidaban y tomaban nota de todo lo que pasaba por los puentes que llevaban a Roma -ponte en latín = puente- que vendrían siendo como los aduaneros de ahora; y el sumo pontífice, el jefe de aduanas…

Pero regresemos a la legalización de las drogas que por fin parece que puede comenzar a tomarse en serio, como la última alternativa que queda para acabar con la violencia y siguiendo el ejemplo de las naciones que ya lo han hecho con resultados positivos en todos sentidos. Se acabó con la violencia, se redujo la cantidad de adictos y les deja dinero en las arcas…

Lo que lamentablemente no sucederá en México cuando se legalicen, pues a eso finalmente tendremos que llegar, porque la violencia solo se disminuirá al ya no existir ni plazas ni rutas que es lo que pelean los narcotraficantes…

Pero muchas de las muertes que se le atribuyen a los cárteles, en realidad son del crimen organizado. Los secuestros, los cobros de piso y extorsiones a industriales, agricultores y comerciantes, son de bandas de delincuentes…

Los narcotraficantes tienen lo suyo; y es tanto, que no necesitan andar haciendo otros negocios para tener más. El suyo les deja más que todos los demás juntos. Lo mismo y con tanto dinero alguno de los grandes capos, o sus hijos muy amados en los que tienen cifradas todas sus complacencias, como Ferraris, puedan llegar a ser presidentes…

La dinastía de los Kennedy nació del contrabando de alcohol. Si legalizan las drogas quien quite que en una de esas "El Chapito" llegue a tener un escaño, una curul, una gubernatura o una secretaría de Estado. Seguro que no podría ser peor de algunos especimenes que tenemos…

Y tal vez mejor que muchos. El mundo de las drogas debe dejar mucha experiencia y una visión muy exclusiva de lo que es el Estado y su Gobierno. Finalmente ellos saben hacer negocios; y muy arriesgados.

Y nos vemos mañana, si el Sol me presta vida.

diariolibertad@gmail.com