Política

UPAV, en la opacidad y la incertidumbre

septiembre 24, 2018

Tras la llegada al gobierno de un partido y un grupo político distinto al PRI y en el marco de la cacería de burócratas acusados de corrupción y limpia de todo lo que recordara el pasado inmediato, al considerarla viciado de origen, la UPAV entró en una crisis terminal cuya única posibilidad de sobrevivencia es que la futura gestión morenista intente rescatarla y revivir un concepción educacional esencialmente positiva, pero que fue expuesta al desinterés y la ausencia de un proyecto educativo de la administración de Miguel Ángel Yunes.

Ahí se encuentre el origen del delicado estado de la Universidad que en algún momento llegó a tener, según cifras de sus autoridades, más de 65 mil alumnos, y que actualmente apenas rebasa los 3 mil estudiantes, todo ello en medio de una ausencia de credibilidad ciudadana, de funcionarios corruptos o ineptos en el mejor de los casos, opacidad y ocultamiento del destino de las aportaciones de los alumnos, además de una división interna entre varios grupos de catedráticos y asociaciones que pugnan por el control de la institución.

Todo habría comenzado con la designación del gobierno yunista de Maribel Sánchez Lara, un cuadro activo panista sin formación académica que sólo vio en el proyecto, al igual que su actual rector Carlos Raúl Velázquez Hernández, una manera de llevar agua a su molino dado el origen de ambos como asociados o propietarios a instituciones de educación particular en la conurbación Veracruz-Boca del Río.

De igual manera, gracias a Sánchez Lara, en los primeros nueve meses del yunismo, la UPAV entró en una parálisis de indefinición jurídica y nula expedición de certificados de estudios, debido a que los directores no recibieron nombramientos y permanecieron como encargados, o la persecución de directivos relacionados políticamente con Guillermo Zúñiga Martínez, fundador de la Universidad, además de falta de pagos al personal y amenazas de cierre que provocó de inicio la caída de su matrícula.

Pero los problemas no acabaron con la destitución de la rectora "patito", pues ayer mismo Velázquez Hernández vivió un bochornoso incidente cuando estudiantes de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz, de la carrera de Medicina, se manifestaron para exigir mejoras en las instalaciones, instrumental médico y un trato digno de parte de las autoridades escolares. La queja de los jóvenes, que causó la suspensión de la circulación de la avenida Revolución, en pleno centro de la ciudad, terminó en conato de bronca, cuando corrieron tras el rector para exigirle una audiencia.

Mientras los problemas de la UPAV no parecen tener solución, su futuro se ve sumamente comprometido, dado que el nuevo gobierno federal tiene entre sus ejes torales la creación de 100 universidades públicas en todo el país, cinco de las cuales estarían en Veracruz, y aunque el gobernador electo Cuitláhuac García Jiménez acudió a un acto de graduación de alumnos, la incertidumbre se abate sobre una institución que en su momento generó altísimas expectativas.