Política

Espacios públicos se limitan por inseguridad, destaca académico

septiembre 22, 2018

Ante la violencia hay espacios públicos que se han convertido en riesgosos por eso hay municipios que ya tienen toque de queda como en Tecate y en el estado de Veracruz, la región de la sierra de Zongolica, dijo el investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), Nelson Arteaga, quien refirió que no hay una explicación del porqué la sociedad reacciona ante unos casos y ante otros los minimiza, aunque en las situaciones en los que a las víctimas se les vincula con el crimen organizado se baja toda dimensión de protesta.

En el país los espacios públicos hoy representan un riesgo a evitarse lo más posible, debido a la percepción de la inseguridad, dijo el investigador dentro del Seminario Internacional "La inclusión social y la ciudadanía de las y los jóvenes en entornos de violencia, vulnerabilidad y exclusión", organizado por el Centro de Investigaciones Histórico-Sociales de la Universidad Veracruzana, Centro de Servicios Municipales Heriberto Jara A.C. y Matraca A.C.

En Tecate, Baja California; Ciudad Juárez, Chihuahua; Zongolica, Veracruz; Tlalnepantla de Baz, Estado de México y en los municipios de Nadadores y Acuña, Coahuila existen toques de queda para los menores de 18 años.

El incremento del sentimiento de inseguridad en México ha llevado al cierre de los espacios públicos y la proliferación de zonas habitacionales cerradas, algunas de ellas vigiladas permanente; al igual que la video vigilancia de espacios dedicados al ocio y la diversión dan cuenta de que el espacio público se ha convertido para muchos en un lugar peligroso que debe evitarse en la medida de lo posible.

En entrevista comentó que hay violencias que generan gran impacto en la sociedad, pero no es que lo hagan de manera automática sino que regularmente hay procesos intermedios, actores, grupos, familiares o asociación civil y otros grupos intermediarios que permiten transformar ese hecho violento en un hecho insignificativo para la sociedad, entonces creo que lo que está pasando en México es que hay hechos significativos de violencia que no logran transformarse en drama social.

De esos tenemos varios, uno fue el directo ejemplo el caso de Ayotzinapa que si generó una movilización porque representa un drama social muy particular, jóvenes involucrados, la presencia del Estado, una narrativa oficial que es cuestionada, una serie de grupos que moviliza esos sentimientos de horror de las familias de los 43.

Mientras que hay otros hechos de violencia que no logran tenerlo porque no hay grupos que de alguna manera estén dándole significativo a esta violencia. El tema de los desaparecidos sí genera un escándalo social por todo lo que estamos viendo, los camiones con 200 personas en Jalisco, genera un escándalo social pero para que se vuelva un drama que movilice a la población se requiere un segundo proceso que es el de ¿Qué significado tienen esas muertes para el conjunto social? Y para eso se requieren procesos mucho más complejos de traducción cultural de esos eventos violentos.