Política

Líderes de colonos invasores de predios lucran con gestiones para regularizar que saben de antemano perdidas

septiembre 13, 2018

Poza Rica, Ver.- A la fecha, son ya 23 predios invadidos en el municipio, lo que ha resultado un lucrativo negocio para dirigentes, que llegan a obtener hasta 500 mil pesos al año por gestionar supuestas regularizaciones que pocas veces logran concretar una certeza jurídica.

De nueva cuenta, un grupo de personas pretende apropiarse de las áreas verdes de la colonia Astral, un sector irregular invadido hace poco más de cinco años y en el que recientemente se encontraron vestigios arqueológicos por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), por lo que difícilmente se les podría otorgar la posesión del mismo.

Esta nueva invasión se suma a las tres ocurridas durante la actual administración estatal, siendo estas la 27 de Enero, Jardines de los Ángeles y Escolín de Olarte, aunque hay otras más en la ciudad que tienen más de 30 años sin lograr ser regularizadas, como La Barita o la Ampliación Santa Regina, informó Héctor Martínez Probo, delegado de Política Regional de la Subsecretaría de Gobierno.

Poza Rica cuenta con una extensión territorial de apenas 230 kilómetros cuadrados y una población de más de 200 mil habitantes. La densidad poblacional es de 869 personas por kilómetro cuadrado, muy superior al promedio del estado de Veracruz, que es de apenas 113 personas por kilómetro cuadrado, e inclusive por arriba de la media en el Estado de México, que es de 724 habitantes por kilómetro cuadrado.

Fue fundada en 1932 dentro del campo petrolero de la compañía inglesa El Águila, y a partir de esa fecha su crecimiento fue exponencial, al grado de que en la actualidad es muy difícil encontrar un espacio para la construcción de viviendas y los terrenos tienen una elevada plusvalía, lo que ha generado el grave problema de las invasiones, muchas de ellas, en terrenos de alto riesgo por la presencia de ductos y otras instalaciones petroleras.

El negocio de las invasiones ha resultado muy lucrativo para los dirigentes, los cuales suelen competir para ganar adeptos de otros grupos. Se estima que hay algunos que han logrado reunir hasta 500 mil pesos en un año entre las cooperaciones que solicitan a los invasores, la mayoría de ellos de escasos recursos.

A pesar de los recursos que entregan a sus dirigentes, los invasores no adquieren certeza jurídica y solo son víctimas de fraude, mientras los líderes sólo dan vueltas en dependencias que saben que no podrán solucionar el conflicto.