Política

Paciencia

septiembre 09, 2018

El creador del C-4 y hoy diputado de Morena dice que la inseguridad en las ciudades del estado no mejorará con la mera instalación de cámaras de vigilancia. Se resolverá cuando los veracruzanos seamos capaces de entender que para eso hay que ir a la causas de la inseguridad, y eso implica terminar o por lo menos controlar las causas de la pobreza. Esto es malos ingresos y total incertidumbre ante las eventualidades, en una palabra: precariedad.

El diputado, además, subraya el abandono que ha tenido el centro en las últimas administraciones.

Con la asistematicidad característica de las burocracias nacionales, no extraña el abandono. Es prueba del desinterés sistémico de una larga serie de administraciones de la misma calaña, lo sustantivo no es, en efecto, el abandono, sino el concepto de seguridad pública con el que las últimas administraciones han definido sus decisiones. Un concepto determinado por la estupidez de la guerra. La inseguridad pública no tiene determinantes policiacos sino sociales, y todos tienen que ver con la distribución polarizada del ingreso.

En efecto, la inseguridad pública disminuirá cuando disminuyan las causas y condiciones que la provocan.

Mientras eso sucede habrá que procesar de la mejor manera posible las limitaciones de entendimiento de la relación gobernantes-gobernados, que atraviesan por el eje a la actual administración. Está visto que le tienen sin el menor cuidado.

De otra manera no se explica la necedad obtusa de despreciar la experticia del Colectivo Solecito en la exploración forense de los dos últimos campos macabros, dados a conocer con pésimo tacto por el gobierno.

Aunque, bien visto, habría que empezar a considerar la posibilidad de agradecer a este gobierno el empeño que pone en dejar claro lo que no debe ser un gobierno. Como método nemotécnico es espléndido.