Municipios

Víctima de violencia, revictimizada por autoridades

septiembre 04, 2018

Cuando Eunice conoció a Juan Carlos, creyó haber encontrado a una buena persona, hasta que los celos de éste fueron subiendo tono al grado de agredirla físicamente. Temiendo por su integridad, decidió terminar con esa relación, pero la ira de su agresor cobró mayor fuerza, al grado de que ha tratado por todos los medios de acabarla física, emocional, psicológica y moralmente, sin que el estado haya sido capaz de garantizar su seguridad.

Cansada de haber sido expuesta en diferentes medios de comunicación como supuesta responsable de extorsiones y denigrada al compartir videos íntimos, Eunice, profesora de educación primaria, se arma de valor y expone su caso con el fin de que cesen las agresiones en su contra o que la autoridad ejerza acción penal en contra de su agresor.

Inició su relación sentimental con Juan Carlos Córdoba Ortiz como cualquier otra, pero al poco tiempo él comenzó a celarla, excusando preocupación hacia ella. A los pocos días de la primera agresión buscó una reconciliación, pero al no conseguirlo, arremetió con mayor fuerza.

Así, en junio de 2017 ella interpuso una denuncia por las agresiones violentas en su contra, pero a raíz de esto, el agresor la amenazó en reiteradas ocasiones. "Te vas a arrepentir, tú ya sabes lo que le pasa a las personas que se meten conmigo", se lo repitió una y otra vez para que se retractara de la denuncia.

La violencia fue incrementándose, cometiendo actos cada vez más violentos, comenzando por una bofetada, causar daños a su vivienda y corretearla en la calle, la golpeó en la vía pública y además, terminó arrollándola con su vehículo. Estos hechos fueron consignados en la ampliación de su denuncia.

"Como solo faltaba que me privara de la vida, tuve que pedir mi cambio de adscripción en mi centro de trabajo y mudarme a otra ciudad, pagando renta. Todo para sentirme menos insegura, y no vivir en el terror de que cualquier noche entraría a mi casa y me privaría de la vida", comenta con voz entrecortada.

En enero de 2017 cambió su centro de trabajo, luego de una agresión sufrida el 30 de diciembre de 2016. Su nuevo empleo, a más de cuatro horas de distancia, le provoca un desgaste moral y económico, además de que la ha apartado de su familia.

No obstante, el agresor amenazó con destruir su imagen en las localidades en las que se ha desempeñado como profesora de primaria, revelando videos íntimos que tenía en su poder; hechos de los cuales ya tiene conocimiento la Fiscalía y fueron integrados a la carpeta de investigación 452/2017.

Pero las agresiones no pararon, siguiendo ahora con la publicación de notas por supuestas irregularidades en el centro de trabajo, notas que no dio ni la sociedad de padres, ni la directora de la escuela, sino el propio Juan Carlos.

En marzo del presente año, se llevó ante el Juez de control al agresor, imputándole el hecho de violencia familiar equiparada, pidiéndose como medida cautelar la prisión preventiva justificada, por lo que fue internado en el reclusorio.

Sin embargo, "esta medida fue revocada de manera inexplicable por la Juez de control 20 días después a solicitud de su defensa", comenta la víctima, pese a que la Fiscalía pidió que no se revocara, se cambió por una garantía económica y presentación periódica en el juzgado.

Eunice tuvo que dar un giro de 180 grados a su vida, dejándolo todo para escapar de su agresor. Pero en abril recibió diversos mensajes a su nuevo número telefónico en los que la llamaban extorsionadora: "eres una porquería de mujer, das asco a la sociedad, das lástima como mujer y pena, ya todo mundo sabe lo que eres".

A los pocos días, salía una nueva nota periodística en un medio de comunicación local, en la cual la acusaba de pretender extorsionarlo por 50 mil pesos para dárselos a la Fiscal Monserrat Castellanos y detener la denuncia, revictimizándola una vez más.

El 30 de agosto surgen nuevas publicaciones, en las que se exhibe la fotografía de la profesora, y en las cuales su agresor expresa supuestas preocupaciones de su antiguo trabajo de que pudiera volver, teniendo diversas denuncias por extorsión y daños en propiedad ajena.

"Veo con tristeza que no hay autoridad que detenga a Juan Carlos, pues psicológicamente y moralmente ha tratado una y otra vez de destruir mi vida. He tratado de seguir adelante, pero cuando parece que avanzo, aparece otra vez", lamentó.

En un audio, Juan Carlos asegura tener todas las pruebas de las presuntas extorsiones cometidas por Eunice y que no existe tal campaña de denostación en su contra, pese a que las publicaciones permanecen publicadas en los portales de los diferentes medios de comunicación.

De igual forma exige las pruebas periciales de las agresiones. "Haga lo que haga es para alborotar, igual ni la pelamos, nos quedamos callados y ya. ¿Quién la va a pelar? las denuncias están puestas y son más fuertes que todo lo que ellos puedan tener. Estoy fuera porque soy inocente", enfatiza.

"Al estado no le interesa la situación de la profesora Eunice", comenta su abogado, quien responsabiliza a las autoridades de procuración de justicia de lo que pudiera pasarle en adelante a la víctima, quien a pesar de ser la agredida, ha sido ella quien ha tenido que autoexiliarse para escapar de su verdugo, quien al amparo de la justicia, goza de su libertad.