Política

El color del cristal con que se mira

agosto 08, 2018

Ayer en el transcurso del día y como todos los días hubo varios hechos de sangre por actividades delictivas. La SPP dio muerte a un trío de jóvenes delincuentes en, al decir de la autoridad, un enfrentameinto armado al sur del estado. En una recepción por su cumpleños intentaron asesinar al alcalde de Paso de Ovejas; salió ileso pero hubo un muerto y once heridos porque los pistoleros dispararon indiscriminadamente. En Hueyapan de Ocampo se dio muerte a director de cooperativas escolares, un hombre que no llegaba a los 30 años. La violencia letal ha sido constante durante la presente adinistración, especialemente al sur del estado. Con todo, el gobernador acompañado por su secretario de Gobierno sostuvo ayer, al dar a conocer que sabía ya quién era el autor de la agresión a una familia en Alborada y anunciar que se iniciaban las invesigaciones por lo de Paso de Ovejas, sostuvo que heredan (sic) un estado con mejores niveles de seguridad. Cosa discutible a simple vista. Pero el gobernador seguidamente mencionó el mejor equipamiento, por lo que es posible que cuando se refiere a las condiciones de seguridad, no se refiera a la incidencia delictiva y a la violencia sino a la parafernalia policiaca, y ciertamente son cosas completamente distintas.

Lo cierto es que la violencia y los hechos delictivos en el estado no han cejado en este inusual -por breve- gobierno, contradiciendo por el eje su principal oferta de campaña.

Afirmar que se "hereda" un estado con mejores niveles de seguridad es desatender deliberadamente los datos. Y eso es terreno de la fe.

Las condiciones generales del estado son graves como resultado de casi cinco lustros de equívocos e incompetencias en la toma de decisiones hechas por un tipo de gobernantes hechos más para la simulación que para el compromiso con los gobernados. El primero de julio cambió dramáticamente la composición y naturaleza de los tomadores de decisiones, las espectativas sobre su desempeño son muy grandes pero habrá que aceptarse que su eventual desempeño está intimamente vinculado también a la actitud colaborativa en la sociedad, al margen de la precencia del gobierno, y a la asunción cabal de las responsabilidades de la ciudadanía. Al fin y al cabo, en políticas públicas, no importa lo que se interpreta de los datos, sino los datos.