Política

¿Impronta?

agosto 02, 2018

Controvertido, cuestionado, y sonoro anuncia el Fiscal Especial del Sistema Estatal Anticorrupción no presentará su renuncia. Bien visto, nadie en realidad esperaría que lo hiciera, aunque siempre queda algún resabio de peregrina esperanza en el buen juicio de los personeros del sistema. Sea que su decisión obedezca a un extraordinario apego a las instrucciones o a su convencimiento de tener razón, para efectos prácticos es irrelevante.

En paralelo, la Coparmex capítulo Xalapa afirma terminante que la PGR debe ser independiente y autónoma. Apreciable opinión que una prudencia básica sugeriría mejor dedicar al ámbito local justo en el momento en que el gobierno en funciones pretende dejar, en su particular entender de la política, un alfil de protección.

Cualquiera que sea la razón del gobernador para dejar ése tipo de impronta, revela con crudeza las serias dificultades de los hombres del sistema para procesar tanto las diferencias como las realidades políticas que les son contrarias.

Es justo el tipo de cosas de las que no habrá que extrañarse en los próximos años. La urdimbre de complicidades entre gobernantes, hombres de negocios, corporaciones extranjeras y, eventualmente, hasta el crimen organizado que harán hasta lo imposible para estorbar. Habrá otros que estorbarán por meras razones ideológico políticas, y es su derecho. Pero prueba que para algunos eso de los valores democráticos y la civilidad son enunciados discursivos útiles porque convocan. Hasta ahí. La práctica es otra cosa.

De cualquier modo, son éstos tomadores de decisiones los que por sus estilos, y particulares formas de entender el poder y gobernar, llevaron a sus organizaciones al estado catatónico en el que hoy se encuentran.

Parte importante de sus mismas bases votaron contra de ellos.