Política

Deudos de caso Narvarte han recibido amenazas

agosto 01, 2018

Las autoridades encubren a

los verdaderos responsables

y se niegan a hacer su trabajo

Rubén está en cuclillas, con sus lentes oscuros, enfocando su cámara, lista para disparar el flash, como en un día común de trabajo en la plaza Lerdo, frente a Palacio de Gobierno. Mientras sus hermanas cuestionan que para la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México no importan los indicios de las amenazas que Rubén Espinosa recibió en Veracruz, se niega a llamar a declarar a Arturo Bermúdez Zurita, prefiere dejar una investigación empantanada y les exigen que dejen de pedir que se investigue sobre la profesión de su hermano.

Como cada año, hay un pequeño altar con flores blancas y veladoras, ahí también están en espera de justicia, Nadia Vera, Mile Virginia Martí, Yesenia Quiroz, Olivia Alejandra Negrete, las cuatro mujeres a quienes se arrancó la vida también en la colonia Narvarte en julio 31 de 2015.

Allí frente a compañeros, amigos de Rubén, así como de Nadia Vera, Patricia Espinosa Becerril refirió que después de dos años y medio de exigir a la Secretaría de Seguridad Pública que se entregaran los videos sobre lo ocurrido en la calle Luz Saviñón, colonia Narvarte, el día de los hechos, se observaron en las imágenes "varias contradicciones de los testimonios de testigos y agentes policiales que en su momento la Procuraduría utilizó para acusar a las personas detenidas y eventualmente para obtener una sentencia en contra de una de esas personas".

De la línea que debiera investigarse de Veracruz, "hoy sabemos que el gobierno de Veracruz en la época de Javier Duarte operaban grupos parapoliciales al margen de la ley, que secuestraban, torturaban y desaparecían personas, con total impunidad. Sabemos que el ex Secretario de Seguridad Pública de Veracruz, Arturo Bermúdez Zurita operaba varias empresas de Seguridad en la Ciudad de México y que esas empresas incluso tienen permiso para portación y uso de armas de fuego. Sabemos que esa red de grupos parapoliciales de Veracruz de Bermúdez Zurita operaba igual contra adversarios de grupos criminales que contra opositores políticos. Sin embargo, todo eso para la Procuraduría de la Ciudad de México es irrelevante. A tres años del crimen seguimos sin saber ni como sociedad ni como familiares, la verdad de lo ocurrido aquella tarde en el condominio 1909 de Luz Saviñón".

Por su parte, Alma, la otra hermana de Rubén, comentó "seguimos en espera de justicia y de saber la identidad verdadera de todos los implicados... las autoridades se niegan a considerar la actividad periodística de Rubén y el activismo de Nadia aunque existen videos donde ellos mismos responsabilizan al gobierno de Javier Duarte por los hostigamientos por los cuales tuvieron que salir de Xalapa, Veracruz... Las familias también hemos sido maltratadas y hasta amenazadas, pidiéndonos que no se nombre el trabajo de Rubén... Esto fue un crimen de Estado".

Por segunda ocasión se otorgó el reconocimiento de fotografía "Rubén Espinosa Becerril", un reconocimiento a las nuevas generaciones de fotorreporteros que busquen plasmar la realidad veracruzana, sobre todo los problemas sociales y en esta ocasión fue para el fotógrafo Alberto Roa.

Alberto Roa dedicó el premio a los periodistas caídos y recordó que Rubén siempre fue un periodista preocupado por dejar semilla en las nuevas generaciones, para hacer un periodismo honesto.

Denuncian amenazas

Las autoridades han maltratado y hasta amenazado a los familiares de Mile Virginia Martín, Yesenia Quiroz, Nadia Vera Pérez, Alejandra Negrete y Rubén Espinosa.

Alma Espinosa, hermana de Rubén Espinosa, acusó que las familias de las víctimas de homicidio en la colonia Narvarte han sido maltratadas y hasta amenazadas por parte de las autoridades de la Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México.

Denunció que les han pedido no insistir en que se investigue como posible móvil la actividad del fotoperiodista Rubén Espinosa y de la activista Nadia Vera.

Lamentó que haya algunos de los cercanos a sus familiares que no acudieron al llamado de auxilio, y que a quien ha querido denunciar o declarar sobre el caso, no les fue permitido. "Nosotros como familias destrozadas hubiéramos querido acudir al llamado de auxilio de nuestras víctimas, pero lamentablemente la gente estuvieron cerca no lo hicieron, quizá porque afortunadamente no les ha ocurrido".

Dijo que las autoridades se aferran a encubrir a los verdaderos responsable del crimen y se niegan a realizar su trabajo. "Se burlan de las víctimas, inventando móviles que no llegan a ningún lado, ya que de cinco supuestas líneas de investigación no han podido esclarecer ninguna".

Y reprochó que se nieguen a investigar la actividad periodística de su hermano y el activismo de Nadia Vera, a pesar de que existen incluso videos en los que responsabilizan al Gobierno de Duarte de la persecución de que fueron objeto.

Pidió a las autoridades ser más sensibles ante este tema y esclarecer de una buena vez el crimen de su hermano y otras tres personas. "Que quede claro que esto fue un crimen de Estado", sentenció.