Política

Un reto como el que enfrentará Cuitláhuac no lo tiene ni AMLO.

julio 17, 2018

México padece acuciantes y graves problemas, en Veracruz esos problemas, proporcionalmente, son aún más grandes. No hay duda de que el cambio de régimen a nivel nacional encontrará rémoras y confrontaciones diversas, para superar o al menos disminuir en primer lugar la desigualdad, seguido de la pobreza y en tercer sitio los cacicazgos políticos y financieros; pero, en nuestro estado, las inercias serán aún más poderosas al menos en esos tres rubros. El peso de la historia será muy severo con Cuitláhuac García Jiménez, en quien se ha depositado la esperanza de un buen, e inclusive impecable gobierno, dada la cantidad y el poder de los detractores, por ahora derrotados. Un gobierno de izquierda, tendrá que ser imprescindiblemente justo, y ello no dejará nada contento a muchos históricamente privilegiados, que a la vez son grupos y clases sociales influyentes, Cuitláhuac no tiene oportunidad de equivocarse y a él le cobrarán su éxito y más aún su fracaso, pero paralelamente en el primer caso quedará como un héroe del calibre que hoy goza Andrés Manuel López Obrador.

Veracruz padece, como todo el sur del país: 1) Rezago en cuanto a modernidad, 2) Pobreza presupuestaria; los últimos gobierno han endeudado y comprometido mediante bursatilización las futuras participaciones financieras federales e inclusive las recaudaciones estatales, desde Miguel Alemán hasta Duarte el saqueo ha ido sin pausa y en incremento, en el caso de Yunes no se varió, ya que su primer acciones de gobierno fue obtener un crédito por treinta mil millones y seguir después con créditos que suman los 38 mil millones de pesos. 3) Desigualdad; según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo o PNUD del flagelo de la desigualdad, nuestro estado ocupa el primer lugar en inequidad nacional en cuanto a ingreso o renta, salud, y educación. Es decir que se ocupa uno de los primeros cinco lugares en pobreza, pero en desigualdad somos el vergonzoso número uno, 4) Cacicazgos que no solo son poderosos y numerosos sino que están introyectados en el pensamiento de los veracruzanos, así que acabar con el modelo monárquico y establecer la plena conciencia de la ciudadanía será el mayor de los retos.

Contra todo ello es claro que, por hoy, los veracruzanos votaron a favor del modelo democrático y en contra de la monarquía que amenazaba, demostrando con ello el plus de la educación con la que se cuenta y en donde está la clave para trascender un reto como el de Cuitláhuac, que no lo tiene ni López Obrador, después de la educación democrática, hay que apostarle a la capacidad de convocatoria y consulta de ésta administración, a su organización, y a las acciones estratégicas. Hacer un gobierno del pueblo que derrote a las oligarquías locales es el reto, pero, para ello hay que apostarle al pueblo, una apuesta nada fácil en Veracruz, pero ineludible en los momentos actuales.