Política

El fracaso de la mutualidad partidista

julio 15, 2018

Aunque podría concedérsele el beneficio de la duda por su inexperiencia y escasa sensibilidad política de la que dio cuenta al frente de la Jucopo durante la agotada época de la preeminencia panista, resulta lamentable la declaración del coordinador de la fracción de Acción Nacional en el Congreso local, Sergio Hernández Hernández, quien en ese afán permanente de los políticos de justificarse a sí mismos y tras la apabullante derrota que sufrió su partido no sólo salió a la defensa del dirigente estatal José Mancha, al considerar que debe permanecer al frente del albiazul en Veracruz, sino que sostuvo que "los resultados no fueron tan malos".

La práctica desaparición del PRI al quedarse con escasísima representación legislativa, la ruptura interna que sufrió el PAN tras el intento de instauración de una forma dinástica de perpetuación en el poder, junto con la mayoría que consiguió Morena, requieren el replanteamiento de los partidos y la constitución de una oposición política madura y comprometida con la ciudadanía.

Porque tanto el PRI como el PAN representan una opinión diferente a la de Morena, y por lo tanto sus dirigentes deben abandonar esa idea que tanto daño le ha hecho a la sociedad, al actuar como cofradías en la que el beneficio patrimonial y la obtención de toda clase de canonjías prevalecen sobre el interés público.

El propio PAN es el mejor ejemplo de lo pernicioso que ha sido para su vida interna lo que hicieron desde el legislativo la dupla Hernández-Mancha, asignando obra pública a sus empresas creadas al vapor, repartiéndose convenios y contratos de publicidad a compañías afines que fueron utilizadas para apuntalar un candidato oficial, y que también fueron constituidas para aprovechar la coyuntura en la que toda clase de decisiones ejecutivas pasaban por sus manos.

Esa visión facciosa del legislador albiazul que no ve tan mal que sólo hayan obtenido seis diputaciones y perdido la gubernatura , es una respuesta ligera que demuestra fehacientemente el talante depredador y abusivo en el manejo del erario, y deja en claro el verdadero interés de un grupo político que pensó que la política es un juego de suma cero y que les bastaba con el dinero público para seguir distribuyendo entre su cofradía los pingües beneficios de los que disfrutaron en el minigobierno yunista.

Los ciudadanos que votaron por una opción distinta a Morena requieren de respuestas serias encaminadas al fortalecimiento de la democracia, y no frágiles sentencias que buscan justificar la continuidad de un proyecto político que claramente fracasó, al haberse convertido en un plan mutualista de beneficencia familiar y grupal en lugar de una propuesta seria de alternancia política.

El legislador local aseguró que el PAN logró crecer en la preferencia del electorado, sin embargo, se enfrentaron al fenómeno Andrés Manuel López Obrador, presidente electo, que arrasó en las urnas.

Hernández, quien fue postulado nuevamente por la vía plurinominal por Mancha Alarcón, aseguró que en su caso, pese a que perdió en las urnas, logró 20 mil votos más que en la elección del 2016, y 10 mil sufragios adicionales al 2017.

La dirigencia se tendrá que renovar en octubre, y reconoció que Mancha Alarcón tiene los méritos para reelegirse, pues en 2016 logró la alternancia en el gobierno, ganó la mayoría de las alcaldías y de las diputaciones.

En el caso de este 2018, comentó que se enfrentaron a Morena que en sólo un año logró un millón de votos, hecho que no es normal en la política, se atribuye al fenómeno AMLO.

A pregunta expresa, mencionó que Mancha Alarcón debe mantener la dirigencia, "yo creo que los resultados no fueron tan malos, los resultados fueron positivos. En mi caso fui la primer minoría más votada".

Confió que en la próxima elección los ciudadanos estarán en posibilidad de evaluar al trabajo de Morena, en caso de no responder a la expectativa del electorado, el PAN se mantendrá como opción y se mantendrá trabajando por los ciudadanos y será una posición responsable.