Política

Sólido patrimonialismo obsceno

julio 11, 2018

En el sexenio que termina los mexicanos atestiguaron la exacerbación de la corrupción y el cinismo patrimonialista. La grotesca impronta de la corrupción ha sido sofocante. Lo electores dejaron en las urnas la dimensión rotunda de su hartazgo. El resultado ha creado una situación singular a favor de modificaciones sustantivas que restauren la confianza en las relaciones colaborativas. Para que eso suceda es preciso la participación decidida de los individuos que, sumados, hacen sociedad. De otra forma cualquier cosa que se haga será superficial, cosmética.

Los instintos y reflejos de quienes han medrado a costillas de dinero público son hondos y sistémicos; no sólo en las élites de la toma de decisiones, sino también de manera ampliada en las burocracias administrativas que, literalmente, hacen de la hacienda y administración públicas un asunto de interés privado.

Es el caso de la burocracia del ayuntamiento de Córdoba, cuyos funcionarios se han dado sueldos obscenos que violentan no sólo la ley sino el más laxo sentido del pudor.

Un burócrata municipal que se asigna un sueldo superior al del presidente de la República no oculta –ni intenta hacerlo, desde luego– su nulo entendimiento del sentido del servicio público.

Lo que hoy sucede en el ayuntamiento de Córdoba es referencial y en consecuencia debe ser atendido inmediatamente y corregido. El ahora funcionario es de origen empresarial, pero su práctica administrativa nada tiene que ver con los principios y críticas que el panismo y el sector privado han sostenido por décadas reclamando el corrupto patrimonialismo de PRI sistema. PRIAN sistema, es más cercano a la realidad. La obscenidad de un salario de 800 mil pesos sugiere que habrá que trabajar en capas nada superficiales de la motivación psicológica emocional de éstos personajes capaces de hacer daños sustantivo en áreas sensibles de los asuntos públicos.