Política

En pasada elección, destacó el rechazo al arraigado cacicazgo político estatal

julio 08, 2018

En el referéndum del primero de julio que significó para el gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares un masivo rechazo ciudadano al incumplimiento de promesas de campaña, a la opacidad en el manejo financiero, la corrupción al estilo del duartismo y sobre todo al intento de imponer a su hijo como sucesor, trajo consigo también el final del viejo modelo de competencia política basado en cacicazgos regionales, "hombres fuertes", ofrecimiento de cuotas de electores basada en membretes y organizaciones de papel así como una profunda crisis en el interior de los partidos que habitualmente se vendían al mejor postor.

Cada uno de estos aspectos merece una aproximación diferenciada, pero en la oleada electoral, vale la pena comenzar por la desarticulación de grupos de poder caciquil que también pagaron elevado costo político debido al hartazgo y rechazo al yunismo. Este fenómeno fue mucho más notable en aquellos grupos y militantes de origen priísta que supusieron podrían seguir manteniendo ese doble juego tan redituable como fue el caso específico del membrete Vía Veracruzana, que a media campaña cambio de bando con la esperanza de sus miembros de seguir contando con las prebendas y protección del gobierno en turno como ha sucedido en los últimos 25 años. Encabezados por su líder, el ex procurador de Justicia, Amadeo Flores Espinosa, Vía Veracruzana jugó una última y desesperada carta que al final de cuentas los dejó sin partido y con las facturas políticas que habrán de pagar por su aventurerismo y oportunismo, pues también se sumaron al discurso agresivo y de descalificación que esgrimió Yunes Linares en contra del próximo presidente de la República.

Al gobernador panista le funcionó –cuando menos para sus propias encuestas y diseño de estrategia electoral– la cooptación de priístas metidos en líos con el manejo del erario, que iba desde ex alcaldes, ex diputados hasta ex funcionarios del gobierno pasado, en la que conspicuos duartistas como Vicente Benítez, Érick Lagos, Jorge Carvallo, Édgar Spinoso, entre otros, que a cambio de información, devolución de dinero y propiedades y sobre todo apoyo político para la campaña de su vástago, permanecieron intocables, a diferencia de quienes están recluidos en proceso, porque para el gobernador forman parte sustantiva de su oferta de campaña, están enlistados en los afanes personales de venganza y no poseían un supuesto capital electoral aprovechable para el proyecto familiar.

Por las razones que fueran, quienes no aceptaban las presiones, al gobernante aún le quedaba la Fiscalía General del Estado como instrumento de intimidación pues sin mayores trámites, la dependencia giraba órdenes de aprehensión en contra de quien fuera visto como enemigo del régimen, presión a la que muchos cedieron tanto por efectivamente contar con potenciales problemas legales o simplemente para evitar formar parte de la extensa lista de potenciales inquilinos del penal de Pacho Viejo.

Pero esa votación histórica que le dio a Morena una mayoría en la Legislatura local y la gubernatura dejó como primeros damnificados a los ex duartistas que simulaban trabajar para la campaña de José Yunes Zorrilla desde el PRI, Nueva Alianza y el PVEM. "Operadores" electorales como los ex dirigentes estatales del tricolor, Érick Lagos Hernández y Jorge Carvallo perdieron significativa cuota de votos que habían comprometido con el hijo del gobernador en la zona de San Andrés Tuxtla donde también se cayó el supuesto control que presumía Vicente "El Artista" Benítez González por medio del control de una fracción del Panal. Sin el cobijo del gobierno federal que gozaron desde la Secretaría de Gobernación cuando ahí despachaba el amigo de Yunes Linares, Miguel Angel Osorio Chong y tras la pérdida de la gubernatura de su nuevo jefe político, no habrá quien les ofrezca impunidad ni protección luego de la debacle electoral.

El derrumbe en el sur del estado

Pero fue el sur de Veracruz donde quedó desarticulada por completo la red de control político basada en el corporativismo y el control social por medio de prebendas sindicales u otra clase de asociaciones de productores o gremiales. En dicha región de la entidad, tanto por su riqueza natural, como sede de la petroquímica y la presencia de municipios con elevados presupuestos era más visible la existencia de cacicazgos tradicionales entreverados con otros emergentes, algunos susceptibles de ser identificados con grupos delincuenciales.

En esa lista también aparecen miembros de la campaña tricolor con supuesta base social y política en la zona sur de la entidad como el ex Secretario de Desarrollo Social y ex alcalde de Coatzacoalcos, Marcelo Montiel Montiel; los "líderes" petroleros Ramón Hernández Toledo y Jorge Wade; la ex líder de la CNOP y ex alcaldesa de Minatitlán, Guadalupe Porras y residuos del "flavinismo" (seguidores de Flavino Ríos Alvarado) que ya habían perdido el control luego del ascenso regional de Morena.

Caciques de horca y cuchillo

Otro grupo que se sumó a la campaña del hijo del gobernador lo forman sustantivamente saltimbanquis y folclóricos personajes que sin pudor alguno han pasado por todos los partidos y que de alguna manera han favorecido la creación de circunstancias de violencia política, entre ellos, Renato Tronco, ex alcalde Las Choapas con cínica historia quien fuera reclutado por el gobernador para tratar de contener la ola electoral adversa que ya veía venir. Fueron yunistas de ocasión también las asociaciones ganaderas lideradas por Abel Jacob Velasco; la alcaldesa de Jesús Carranza, Teresa Guillén Trinidad , quien heredara a su vez de su padre, Gilberto Guillén la propia presidencia municipal y Gladys Merlín perteneciente a la familia del extinto Heliodoro Merlín.

En la zona de Acayucan y Cosoleacaque donde los herederos del difunto cacique, Cirilo Vázquez habían brincado sucesivamente del PRI al PAN y viceversa, obteniendo alcaldías y diputaciones, volvieron a las andadas , incluyendo a Regina, Fabiola y Ponciano Vázquez , alcalde de Cosoleacaque a quien se le ubica sentimentalmente con una destacada y consentida yunista quien acaba de saltar de la diputación local a la federal, tras egresar de la escuela de cuadros en que se convirtió el ayuntamiento de Boca del Río.

Otros tránsfugas del PRI que apoyaron al hijo del gobernador en su afán sucesorio fueron el e xalcalde de Hueyapan, Gaspar Gómez; la familia Pérez de San Andres Tuxtla misma que se ha aprovechado de la alcaldía en diversas ocasiones; el impresentable Jorge González Azamar , un saltarín que ha pasado por todos los partidos y se acacicó en Catemaco, gracias al apoyo del "Artista" Vicente Benítez. Este último personaje pretendió engañar al PRI ofertando "sus cuadros" del Panal a Yunes Linares de la misma forma que Jorge Carvallo con el PVEM. En esa lógica, el empresario cervecero,Rafael Fararoni Mortera, se escabulló de sus compromisos con Convergencia primero y luego con el tricolor para enrolarse como candidato a diputado por el distrito de Los Tuxtlas por la coalición PAN-PRD con el propósito de apuntalar la postulación del primogénito del gobernador.

En Huatusco, Miguel Sedas, con todo y que controla el ayuntamiento más importante no pudo contener la estrategia yunista de presión a alcaldes; inclusive, las cosas llegaron a un nivel superior de violencia pues ahí quedó, por el momento, como anécdota el homicidio de Justo Sánchez Reyes, hermano del ex alcalde de Alpatláhuac, un distrito que finalmente ganó Acción Nacional.

Cacicones panistas también hicieron agua

En la zona de Tierra Blanca, Tito Delfín Cano había instituido una zona de influencia que le aseguraba control político desde las filas panistas; en esta ocasión también le fue arrebatado con todo y el apoyo económico del aún legislador, Erick Lagos Hernández, quien a decir del gobernador Yunes Linares "es un chingón operador, casi como Fidel " y en quien habían depositado toda la confianza para apuntalar a su hijo; no obstante, la zona de Cosamaloapan, eje de influencia del "priísta", se pintó de Morena.

En la conurbación municipal Veracruz-Boca del Río, todavía en manos del yunismo azul, tanto Fernando Yunes Márquez como Oscar Morelli la debacle panista adquirió un valor simbólico especial pues con todo y que consiguieron dos de las cinco diputaciones panistas, la votación cayó sustantivamente y AMLO rebasó ampliamente las boletas a su favor con respecto a las obtenidas por Ricardo Anaya.

Pero en Córdoba donde la alcaldesa Leticia López junto con hermano Tomás pensaron instituir un cacicazgo fuerte y fueron los anfitriones de Anaya en una reunión con empresarios, el morenista Cuitláhuac García obtuvo más del doble de votos a favor que Miguel Angel Yunes Márquez. Algo parecido aconteció en Orizaba donde se diluyó la "leyenda" de la eficacia política de Juan Manuel Diez y el PAN obtuvo la mitad de boletas en la votación gubernamental.

Otro cacicazgo histórico que se fragmentó, no obstante contar con el apoyo monetario y político del gobierno del estado fueron el de Martínez de la Torre donde la diputada Elisa Manterola Sainz no pudo reelegirse y de poco sirvió el apoyo editorial de la familia Sánchez Macías, vinculada al duartismo para reeditar la nueva versión del manterolismo.

La adquisición de la familia Picaso, la de Rómulo Salazar, junto con muchos priístas de la zona de Papantla, emproblemados en sus gestiones municipales tampoco les alcanzó para remontar la elección para gobernador pues en ese distrito Morena arrasó la elección.

Otra "leyenda", la de Gregorio Gómez en Tihuatlán también se vino abajo y junto con los petroleros se desfondaron y "permitieron" que Morena rebasara con facilidad tanto al PAN como al PRI.

En el feudo de la familia de Joaquín "El Chapo" Guzmán Avilés pudo ganar pero el escenario se les vuelve cada vez más complicado y se prefigura en el mediano plazo una circunstancia similar a la sucedida en Tuxpan donde el operador financiero de Yunes Linares no pudo impedir que Morena obtuviera más de siete mil votos que el vástago.

Parecida circunstancia se vivió en Pánuco donde si bien la familia de Ricardo García Guzmán se hizo de una diputación nuevamente, el desgaste natural de tanta manipulación de los procesos electorales hizo que Yunes Márquez quedara abajo en los comicios para gobernador.

Con todo y que ciertos cálculos estiman una potencial inversión de alrededor 3 mil millones de pesos en la elección –que evidentemente tendrán que justificar una vez se concrete el proceso de entrega de las cuentas públicas-, uso de la fuerza del estado para amedrentar adversarios, intentos de manipulación del órgano electoral , la conclusión es que al final de cuentas, los veracruzanos rechazaron los intentos de Yunes Linares para entronizar en el poder a su familia e históricamente les pesó la bien ganada fama pública de utilizar los cargos públicos para hacer de la política el negocio más redituable que se pudieran imaginar.