Política

Calidad y clase

julio 07, 2018

La expresión de rechazo rotundo al sistema de hace casi una semana fue detonador de las reacciones más impensadas, casi inverosímiles. El apresurado reconocimiento y felicitación por el triunfo de sus hasta horas antes declarados archienemigos. Desde Carlos Salinas de Gortari, la mano que mece la cuna, hasta la plutocracia empresarial más conspicua, minera, panadera de ahí "pa’ los lados y pa´ bajo". Varios de ellos, los últimos días previos a la elección, habían soltado sendas cartas públicas e instrucciones a sus empleados conminando a sus empleados a votar contra López Obrador. Muy bien, es de sabios cambiar y adaptarse. El espíritu de reconciliación implícito debe ser reconocido y bienvenido.

Pero no todos procesaron igual la nueva realidad. En redes sociales se difundieron mensajes que iban desde una pobre niña adolescente que con llanto y preocupación genuinos pintaba la inminente pesadilla catastrófica hasta una importante cantidad de memes que pintaban fieles los instintos y reflejos clasistas y racistas de algunas personas, sin problemas económicos de ningún tipo. En Twitter apareció el "hashtag"

#MeDuelesMéxico. En él se expresaron las ideas y prejuicios discriminatorios que suelen decirse en la intimidad, si acaso. @gabyberna29:"Hoy ganó la flojera, los conformistas y los que les gusta la vida fácil"; @phoergirl: "Ganaron los flojos, los mediocres y los que creen que un partido neta va a trabajar para darles de comer"; @dgarcíag: "Vivimos en una sociedad mediocre que prefiere sistemas asistenciales en lugar del crecimiento económico"; @AleSotelo: "Si hubiera perdido AMLO como los años anteriores hubieran cerrado carreteras, armado plantones, antorchistas y manifestaciones. ¿Vieron cómo se acepta una derrota? Porque hasta para eso se necesita clase, triste resultado. Vamos a seguir trabajando". Muchísimos más por el estilo inundaron las redes sociales. Comentarios que son una veta enorme y divertida de información para delinear los reflejos profundos, arcaicos, de algunas élites mexicanas que viven aún con el sincero convencimiento de que tienen la razón porque son distintos, herederos del derecho para mandar.

Penosamente el mismo tono e intención de desprecio al que apela la señora Patricia Lobeira en Facebook, esposa y nuera de sendos Yunes: "La ignorancia ganó en México y no era de extrañarse, cada pueblo tiene el gobierno que se merece y el pueblo mexicano se merece ese gobierno de ocurrencias e ignorancia, de bandidos y criminales. Así es esto!!! México se siente identificado con un patán tal vez porque así sea nuestro pueblo (sic)".

Comentario que desnuda sin misericordia el hondo desprecio de las actuales élites gobernantes por los gobernados. Pero también en todo ello hay una ignorancia muy profunda, ancestral si se quiere. No sólo del país en el que se medra y prospera, sino de sí misma y de los alfileres que sostienen frágiles su posición en la vida.