Política

Nuevo gobierno, nuevo paradigma. Gobierno de inclusión cultural.

julio 06, 2018

*El ojo

Quiero referirme y ojalá me lo permitan, a aquel ojo que todo lo ve, metido en un triángulo, representado también por el ojo de Horus, que a su vez podría simbolizar la combinación de uso de la pineal, la subida de energía kundalini (que se da por equilibrio energético y emocional) y la pituitaria como tercer punto para abrir "el ojo del alma", es decir, la visión desde la mente, no precisamente la racional, que sólo ve a través de los ojos físicos, sino la visión trascendente, no temporal o espacial de los fenómenos energéticos y físicos donde se ponga la atención. Es decir, ese ojo, para quien sepa verlo, no se trata de un dios externo juzgando a cada individuo para tenernos azorrillados con sus amenazas, eso es el big brother judío, sino de la propia divinidad en uno, viendo y proyectando la realidad, viéndolo todo.

Si queremos un país que realmente salga del agujero de la ignorancia, la miseria, el abuso, los fraudes y demás plagas apocalípticas, muy bien podríamos empezar por institucionalizar el autoconocimiento profundo y el reconocimiento del propio poder. Para ello, aunque podría servir unir esfuerzos, no es necesario pedirle prestado a los egipcios el ojo de Horus por la vía de los masones, es suficiente con recurrir a los conocimientos ancestrales locales para despertar los mecanismos de autoconocimiento. Estaríamos haciendo el país de los Hombres X, de quienes es imposible engañar, ya que están viendo las intenciones sutiles y las obvias antes de que alguien empiece a hablar, el país de la telepatía y el país de la potenciación de la energía mental para cualquier objetivo que se nos ocurra benéfico.

Institucionalizar esto es comenzar una era en donde estaríamos poniendo a los pequeños en una plataforma antes inimaginable, pero para la cual ellos ya tienen facultades innatas. Necesitamos habilitar algo así como un Consejo de inclusión de tradiciones relevantes, y por tradiciones jamás me referiría a los bailecitos estúpidos derivados de los autos sacramentales o cualquier otro efecto de la anulación de las culturas originarias por parte de los conquistadores, sino las tradiciones que empoderan al ciudadano, al niño, al joven (y no voy a explicitar géneros porque nuestra lengua lo implica), que son tradiciones de verdadero autoconocimiento. Esto tiene que ver con la pregunta de si el ser humano tiende al bien o no, pues empoderar a un malvado puede resultar en la multiplicación de la maldad, pero como los bondadosos somos mayoría, tendríamos a raya los efectos de las mentes despiertas que no coincidan en que el bien común es prioritario.

Esta sería la transformación más trascendente y real que pueda darse en nuestro país y debiera ser acompañada de la lucha contra la corrupción, que es otra línea de renovación indispensable para lograr al ciudadano que queremos, un ciudadano que integra su identidad con la del otro y que reconoce la unidad. De ahí se deriva espontáneamente no sólo el respeto sino el compromiso con el otro. Por ello: meditación en las escuelas desde la primaria, ¡ya! No se espanten, científicos franceses (1) ya demostraron midiendo los beneficios fisiológicos y de conexiones cerebrales con tan sólo 7 horas de meditación en dos semanas, sea para niños o adultos, mejorando aprendizajes de otras materias y aumentando el círculo empático, reduciendo conflictos.

No hacer todo esto es condenar al país a ser víctima como lo ha sido toda su historia, a seguir en la ceguera y la ignorancia del pragmatismo, del cientificismo, que si bien hay que fomentar y han rendido frutos a los países más beligerantes y más bandidos del mundo, bajo un planteamiento de un país fuerte en lo mental tendríamos una suerte de desarrollo que nos daría seguridad y prosperidad pero sin dependencias ni sumisiones. Esto opera bien en el marco de la pedagogía del acompañamiento (como lo hace Finlandia), en lugar de la pedagogía de control, paradigma que ya resulta un anacronismo y un insulto a la inteligencia. Correspondientemente no conviene un gobierno de amenazas y control, como hasta ahora, sino de acompañamiento en el crecimiento personal y social.

Pero no hacerlo, además, es seguir discriminando a una cultura originaria absolutamente superior en términos de ese autoconocimiento en relación a la arrogancia occidental que cree saberlo todo con su ciencia, que cree que por haber perfeccionado las diversas formas de matar y de saquear países, se constituye en la cumbre de la civilización, cuando sólo son la vergüenza y el freno de la evolución humana. No enseñar esto es como suicidar al país y entregarlo a esquemas mentales absolutamente caducos, buenos tal vez para principios del siglo XX. Nuestro ejército más eficaz habrá de ser de mentes despiertas, y nuestra fuerza mental unificada, el ejemplo del paso a la nueva era. Una "ola" mental coordinada resultante de esto generaría una benéfica "onda de choque" en todo el planeta. Esto es mucho más que la justa lucha por el carácter redistributivo del Estado, que disminuye los efectos de la desigualdad, misma que es origen de muchos vicios, como el miedo que genera la violencia. Esto es potenciar al país de una forma trascendental.

El único requisito es saber cómo instalarse en el estado cerebral alfa (es algo papita) para despertar una serie de facultades que están esperando a que al fin la humanidad las descubra, y justificar así aquello de que "Por mi raza hablará el espíritu". Si no lo hacemos ahora, ¿cuándo permitiremos que hable el espíritu? Y si no habla, la única voz cantante seguiría siendo la de la gran banca y el gran capital, lo cual dejaría a la transformación en una mediocridad vital con tres pesos más en la bolsa pero en la dependencia de la que queremos salir, y en una cortedad de miras que no debemos tolerar si tenemos el menor aprecio por nuestras vidas y las de nuestros descendientes. Este es el momento histórico adecuado para proyectarnos y dar en colectivo el paso "al otro lado del espejo", culminando el ciclo previsto de 500 años de obscuridad y dando a Morena el protagonismo de este amanecer.

1) Cerebro y Meditación. Con Mathie Ricard. https://www.youtube.com/watch?v=tplnRc-a3i8 (Hay mucha más información sobre este doctor en internet y estas mediciones)

feril.jor@gmail.com