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Hallan cuerpo de primo de Digna Ochoa

julio 05, 2018

La familia, un perrito y un vidente encontraron a Indalecio Martínez Ochoa –primo hermano de Digna Ochoa–, quien desapareció el 8 de junio en Actopan, a pesar que denunciaron ante la Fiscalía de Desaparecidos, ésta nada hizo por ayudar en su búsqueda, sin embargo, luego que lo encontraron el 2 de julio, la Unidad Integral de la Fiscalía General del Estado (FGE) les ha notificado que el cuerpo que fue traído a Servicios Periciales de la capital del estado, se los entregará dentro de dos o tres meses, a pesar que la familia ya lo identificó.

Indalecio era ingeniero agrónomo, trabajaba en el rancho El Águila, propiedad de Constantino Aguilar Aguilar –ex dirigente de la Confederación Nacional Campesina (CNC)–, allí había una asociación que baja recursos para proyectos productivos y el ingeniero agrónomo se encargaba de cuidar la producción de plantas de café. El Águila se encuentra ubicado entre las poblaciones Bandera y Paso la Milpa de Actopan y es ahí en donde Indalecio hizo su última llamada a las 11 de la noche.

Empezamos a rastrear la llamada –dijo su hermano Martín–. Él salió de su casa, de Misantla el día 8 a las 12 del día con dirección hacia su trabajo, por eso empezó la angustia cuando sus patrones el día de junio nos van a preguntar que si estaba enfermo o qué había pasado con él porque no se había presentado a trabajar.

Nos dirigimos al rancho, a los pueblitos que estaban por ahí, puse fotos, para ver si no lo habían visto, la poca gente que lo conocía decía que no lo habían visto, me comentaban buenas referencias de él, se me hizo raro, entonces seguimos buscándolo, me metí al rancho y su mochila con sus cosas personales estaba allí. Eso quería decir que si había llegado al rancho.

La labor que debió hacer el estado la emprendió la familia, la Fiscalía no hizo caso a la denuncia puesta ante la Fiscalía Especializada de Personas Desaparecidas, el reporte de desaparición quedó en el folio FEADPDZCX0572018-06, la investigación 0000164, número de oficio: FGE/FIM/FEAPD/ZC-X/774/2018.

Martín también acudió a la oficina del gobernador, pidiendo apoyo para encontrar a su hermano, pero tampoco tuvieron respuesta. Los días pasaban y ninguna autoridad les ayudó a buscar a Indalecio.

La búsqueda que hizo la familia continuó en las poblaciones, en un lugar cercano del rancho en el que trabajada, Indalecio iba a comer, se había hecho amigo del señor de la casa. Allí llegó a preguntar Martín. El señor respondió: "la verdad no lo he visto, pero vamos a ir a ver a un muchacho, él nos ha ayudado a encontrar ganado que se nos pierde, en una ocasión se perdió un muchacho y él nos ayudó a encontrarlo, es una persona vidente".

Fui a ver al vidente y le pregunté, le enseñé una foto, la observó y me dijo, "tu hermano está en el rancho como a 150 metros de la casa, está un monte así , me describió el lugar". Junté gente en Misantla y el lunes me vine para acá y cuando yo llegué coordiné a la gente para la búsqueda. El vidente me dijo busca en diagonal, pero yo me fui hacia el lado contrario. Un muchacho que era ayudante de mi hermano en el rancho me insistió que diagonal era para el otro lado y fue en donde encontramos el cuerpo.

Un perrito nos acompañó en la búsqueda, empezó a rascar y salió un hueso, entonces rápido escarbé y encontré más huesos y salía una camisa negra. Mi hermano salió ese día 8 con una camisa negra manga larga. Entonces di aviso al Ministerio Público.

En el lugar que lo encontramos, estaba como si hubieran escarbado, estaba como una fosa y ahí lo enterraron. Donde a él no lo encontramos dentro del rancho El Águila, lo encontramos en el rancho colindante a 150 metros del lindero, es otra propiedad que está intestada.

Mi hermano si llegó al rancho, estuvo allí, eso lo afirmó su ayudante en el rancho, un joven llamado Dámaso. Cuando buscamos a mi hermano, Dámaso pidió licor, se puso muy nervioso, en un momento dijo que él estaba amenazado, que lo amenazaron junto a su familia, que el 8 de junio llegaron dos hombres al rancho. Por su actitud, podríamos decir que él sabe todo, queremos pensar que están involucrados personas del mismo rancho.

Hemos identificado que el cuerpo sí es de mi hermano, afirma Martín, Indalecio tiene un lunar en la espalda, no tiene la dentadura superior y tiene la nariz fracturada, yo les di los datos. No me quieren dar el cuerpo porque la cara estaba irreconocible, la camisa la reconozco, y ahora la Fiscalía General del Estado, dice nos entregará el cuerpo en unos meses, dijo Martín indignado y con dolor.