Política

En evento sencillo y apresurado admite Yunes Márquez su derrota en las urnas

julio 04, 2018

Sobre un templete sencillo, sólo un fondo donde se apreciaban los colores de la coalición, sin fastuosidad, el candidato del PAN-PRD-MC, Miguel Ángel Yunes Márquez, admitió su derrota en las urnas.

Patricia Lobeira, esposa del candidato, se paró a su lado durante la lectura del discurso, escrito en unas hojas colocadas dentro de un sobre azul.

Nervioso e intentando contener alguna expresión en su rostro, Yunes Márquez comenzó a leer, se dijo demócrata; trastabilló un par de ocasiones y avanzado el discurso deseó suerte al candidato ganador, Cuitláhuac García Jiménez.

"Hoy con el 100 por ciento de las actas en nuestro poder, puedo confirmar que la votación de los veracruzanos no nos fue favorable en la elección para gobernador del estado, en democracia debemos respetar voluntad de los ciudadanos sea cual sea (...) por el bien de Veracruz le deseo el mayor de los éxitos a quién será gobernador y que esté a la altura de lo que demandan las familias veracruzanas", expresó.

Yunes Márquez se tomó su tiempo para agradecer a las personas que trabajaron en su campaña, para convencer a la ciudadanía y obtener el voto, a los candidatos que le acompañaron en los eventos y en la jornada electoral, así como a los ciudadanos que decidieron darle su voto.

"Gracias a más de un millón 300 mil veracruzanos que votaron por mí el domingo pasado, su confianza es uno de los más grandes honores de mi vida, mi compromiso con ustedes y con los veracruzanos seguiré trabajando siempre en beneficio de su estado y de su gente".

Aseguró que el proceso electoral aún no termina y resta defender el resultado de la elección en ciertos distritos, en donde la votación está sumamente cerrada; por lo que seguirán trabajando.

Yunes Márquez bajó del templete mientras los asistentes, sus compañeros de campaña, ex candidatos, candidatos electos le aplaudían, les dio la mano a algunos y les agradeció; así su camino desde el salón hasta el lobby del hotel que fungió como su bunker, en donde subió a la camioneta que lo transportaría y se despidió.