Política

Amanecer en paz

julio 03, 2018

El lunes amaneció bonito. Soleado. Al inicio de la mañana, por las calles, flotaba en el ambiente una vibra serena, ecuánime. Más amable incluso que el que ofrece la habitual civilidad del ceder el paso uno por uno y la preferencia al paso del peatón.

México está contento. Y sí, en efecto, visto en perspectiva ésta será la cuarta transformación del país. Pero esta vez hay una diferencia sustantiva con la Independencia, la Reforma y la Revolución. En todas se impuso siempre la voluntad y la ley de la facción vencedora. Los acuerdos eran aceptados por imposición, no por convencimiento. Lo que explica en buena medida la debilidad institucional crónica que desde su inicio padece el país.

Ésta cuarta transformación del país es radicalmente distinta. Por varias razones, pero destacan dos: ésta será una transformación por consenso, no por imposición; la legitimidad del consenso es muy superior al 50 por ciento de los votos sin necesidad el recurso legitimador de la segunda vuelta electoral. La segunda razón es que esta transformación es pacífica. Tiene sus muertos y sus mártires caídos durante su construcción, pero es completamente pacífica. Como cuando durante la resistencia en la ocupación del Paseo de la Reforma en la Ciudad de México hace 12 años, no se rompió un sólo vidrio. Es una transformación civil. Varios amigos de La Jornada Veracruz comentaban lo bien que habían dormido. El país está en paz.

Veracruz comparte ése ánimo a contrapelo de las reacciones iniciales de la familia gobernante. Y es que al final son irrelevantes. No hay resultados oficiales pero los datos que fluyen indican la ventaja de Cuitláhuac García por arriba de un millón de votos. El PRI literalmente desapareció. Su candidato ha asumido la responsabilidad de que así haya sido. Es una buena actitud.

En el Congreso local la dominancia de Morena es completa. El PAN tendrá siete diputaciones, el PRI ni una. El castigo al PRI ha sido devastador. Al PAN punto menos. Con todo, el gobernador Miguel Ángel Yunes ha preferido esperar a los resultados definitivos. Es su derecho. Por la mañana del lunes la ventaja de Morena no era tan aplastante como en la competencia por la Presidencia. Pero hay ventaja y la composición del Congreso lo sugiere con firmeza. Al fin y al cabo son estilos y formas de estar en la vida.

Lo verdaderamente sustantivo no está en la autocomplaciente recreación de una narrativa de victoria, sino en la conciencia de la inmensa tarea que viene y que la sociedad está dispuesta a asumir sin regateos. Porque al fin y al cabo ésta es su transformación, su decisión, y sus ganas de hacer que las cosas sean mejor para todos.

Si alguna sugerencia cabría hacer, ésa podría resumirse en la consigna futbolera brasileña, joga bonito, juega bonito. Reconciliación se dijo el domingo por la noche con la emoción contenida entre el pecho y la garganta.