Política

Categóricos

julio 02, 2018

Habrá más de una razón y formas de explicar la contundencia de la jornada electoral de ayer. Ya habrá tiempo también para desagregar interpretaciones y teorías comprehensivas. De lo que no hay duda es que el rango de los márgenes de ventaja de las encuestas de salida adelantadas por Mitofsky es rotundo. Tanto que los candidatos Meade y Anaya salieron a reconocer con nombre y apellido el triunfo de Andrés Manuel López Obrador. Bien por eso.

El país ha empezado la inflexión hacia el cambio que está por construirse. Las probabilidades para hacerlo son altas porque el nuevo gobierno al parecer tendrá un Congreso ligeramente favorable.

Hay buenas razones para el entusiasmo y eso se percibe. Hay un ánimo perceptiblemente rejuvenecido aun cuando falta por ver la configuración del Congreso.

En Veracruz, el panorama no pinta igual. Precipitado, el candidato Yunes Márquez salió a anunciar su triunfo amparado en los resultados de "su" encuesta. Minutos después se dieron a conocer las tendencias de las encuestas de salida. Mitofsky presentó un rango de diferencia de más de 11 puntos entre Cuitláhuac García como puntero y Miguel Ángel Yunes Márquez. Lo que significaría que la sociedad veracruzana decidió por un cambio basado en una amplísima coalición que habrá que esperar para decidir su rango de cohesión. En cualquier caso, no queda duda de que los mexicanos en las urnas mandaron cambiar. Eso implica mucho trabajo porque ésta es una sociedad institucionalmente despedorrada que debe reconstruir su trama institucional para instaurar reglas del juego transparentes a la vista de todos. Cosa que está muy bien y que no necesariamente será fácil por esa tendencia nacional hacia el secretismo y el disimulo.

En cualquier caso hay razones para el optimismo porque ésta es una sociedad tolerante. A Veracruz y al país les ha llegado el tiempo de empezar a curar las heridas. Las propias y las ajenas. El tejido social debe ser reconstruido para poder llegar a acuerdos significativos que nos avancen al conocimiento de las convivencias por acuerdo. Sobre eso es que se construyen instituciones. Estos serán tiempos de cambio, sí. Pero sobre todo, lo serán de trabajo institucional y comparación de resultados.

Mucho trabajo, pues.