Política

Fenece el mito de la reforma educativa

mayo 15, 2018

Los griegos antiguos para explicarse, de alguna manera, las cosas incomprensibles que veían inventaron los mitos; legado de Occidente, hoy los mitos rigen parte importante de nuestras vidas. Las reformas estructurales de principios del peñismo son el mito político más enfermo que nos ha tocado padecer en los últimos años. Desde los combustibles más baratos de la reforma energética, la reforma laboral con más empleos y mejor pagados, hasta la ley de seguridad interior hoy vetada en la corte de justicia por inconstitucional; al final del sexenio han sido un fracaso al menos para el pueblo y han corroborado su condición de mito con los que, desde luego, nacieron. En particular la llamada reforma educativa es sin lugar a dudas el mito más lesivo, mito que por otra parte capataces disfrazados de autoridades educativas serviles intentan reivindicar, como quien pretende tapar el sol con un dedo.

Un Aurelio Nuño gastó en autopromocionarse dos mil 700 por ciento más de lo autorizado a la SEP; cinco millones de pesos diarios en promocionar a su persona y al mito de la reforma educativa, con ese dinero ¿Cuántas aulas se hubieran construido? ¿Cuántos niños dejarían de tomar clases en salones de piso de tierra y techo de cartón con goteras? ¿Cuántas escuelas serían realmente de calidad al dejar de depender de las anticonstitucionales cuotas de padres de familia? Pero, no sólo el dispendio estuvo en la promoción de lo inservible, sino que, por ejemplo, la evaluación punitiva docente implicó más de un dos mil por ciento de lo que debió de invertirse. En evaluación en general se usa 3 por ciento del presupuesto de mejora de una empresa, sin embargo este mito usó 70 por ciento en acosar, denigrar, y agredir con políticas inútiles y policías golpeadores a los docentes. Después de seis años del mito, ¿alguien ha visto alguna mejora en las escuelas? ¿Los maestros son mejores? O ahora están más preocupados y confundidos con el mito. Aún las instancias promotoras del mito como OCDE o Mexicanos Primero desprecian los resultados del gobierno, al que critican su ineptitud que ella propició.

Cualquier profesor que lucha consiente y comprometidamente por la educación pública sabe que la idea de docente idóneo y de calidad es una vacilada, porque ello sólo fue usado para pretender que los docentes se convirtieran en adiestradores de habilidades que demanda un modelo económico en crisis, pero que dicha idea abandona el atender del desarrollo del espíritu democrático, ético y cultural del docente y por lo tanto del educando.

Con el fin del sexenio y régimen, hacia el 1º de julio el mito terminará de morir, pero en sus últimos estertores intenta imponer una reforma en las escuelas formadoras de maestros, en las escuelas normales. Las normales configuran el espíritu de la educación del pueblo mexicano, pero ahora se pretende obligarlas a priorizar ante todo la enseñanza del inglés y de asignaturas que privilegien competencias para el trabajo servil y eviten filosofía, formación cívica o ética. La lucha en todas las normales del país está latente y no la pararán los serviles al modelo neoliberal y deshumanizante que pretende quitar dignidad y respeto a los maestros, al cooperar acrítica y antidemocráticamente con este modelo depredador.