Política

¿Oportunas?

mayo 14, 2018

Un par de días después de que los colectivos de búsqueda de desaparecidos anunciaran que están por presentar un informe ante la Organización de las Naciones Unidas, por la tragedia humanitaria que vive Veracruz desde hace casi una década ante el número de desapariciones y desapariciones forzadas, y pocos días después de que se hiciera público que el gobierno del estado no ha presentado formalmente cargos contra el ex gobernador Duarte, el gobernador anuncia la recompensa de 5 millones de pesos a quien aporte datos que conduzcan a la captura de Miguel Ángel Bravo Contreras, ex fiscal estatal durante el infame gobierno de Javier Duarte.

Bien por eso, en un gobierno tan trágico para los gobernados como el Duarte de Ochoa, es de suponerse que el ex fiscal algo tiene que decir al respecto.

Cabe preguntar, sin embargo, qué fue lo que cambió. Las condiciones y la información que había al inicio de la administración y hay ahora siguen siendo básicamente las mismas que cuando inició el actual gobierno. Los responsables de las áreas involucradas son conocidos, preso está el ex secretario de Seguridad pero con cargos de naturaleza distinta.

¿Por qué hasta ahora se busca explícitamente al ex fiscal con el bombo de resonancia recompensa millonaria, si desde el fin del gobierno anterior el asunto de las desapariciones era una tragedia extendida y frecuente?

¿Por qué no se buscó antes al Bravo Contreras para que diera explicaciones? ¿Es apenas ahora la administración barrunta que algo pudo haber tenido que ver en el asunto?

No hay razones para suponer que así sea. Sí las hay, por el contrario, para sospechar que el espectáculo obedece a una agenda distinta a la de la procuración de justicia y resarcimiento del daño. Esto es, la agenda electoral. Después de todo, las sospechas al respecto eran amplias y extendidas; incluso desde antes que terminara el gobierno de Duarte de Ochoa. Cosas de la coyuntura y del ánimo dinástico.