Política

Como gotas de agua

abril 18, 2018

Hace menos de dos años, hacia finales del 2015 en el gobierno de Javier Duarte, se supo que miles de trabajadores al servicio del estado en Veracruz habían sido boletinados por el buró de crédito. Esto, porque el gobierno no había pagado a las empresas que concedieron créditos para el consumo a los trabajadores bajo un esquema convenios de descuento directo a sus pago quincenales. Se descontaba a los trabajadores pero la administración gubernamental "olvidaba" pagar a las empresas que habían otorgado el crédito.

Visto a la distancia, el esquema corresponde a la perfección con el perfil de la desvergonzada administración anterior.

Ayer, en conferencia de prensa se dio a conocer que funcionarios de la presente administración; a saber el secretario de Sefiplan, el subsecretario de Egresos y el director de Administración, Guillermo Moreno Chazzarini, Francisco Jiménez Rocha y Fernando Martínez Ricaña, respectivamente, fueron denunciados penalmente por el desvío de 48 millones de pesos que fueron descontados a los trabajadores pero no pagados a empresa que otorgó el financiamiento casi al inicio de esta administración.

Créditos al consumo con un fuerte tufo a clientelismo político toda vez que a los trabajadores a quienes se les otorgó el financiamiento son precisamente trabajadores del magisterio.

Al margen de cualquier posible premeditación clientelar, es un hecho que un esquema potencialmente útil para reactivar el mercado interno activando el consumo, queda completamente desvirtuado por malas prácticas gubernamentales que, no sin ironía, son exactamente las mismas malas prácticas del gobierno anterior.

Puestas las cosas como se dijo en la conferencia de prensa de ayer, el gobierno es responsable de varios delitos, entre ellos fraude y el abuso de confianza repetido por millares.

Así, la espada flamígera de la vendetta vino a resultar una suerte de versión reloaded de su némesis inmediata anterior.