Sociedad y Justicia

Tras larga enfermedad, muere escritor Sergio Pitol; seguirán los pleitos legales

abril 13, 2018

Pino Suárez número 11, la casona antigua en donde escribió parte de sus libros, presenció el arte de la fuga del Premio Cervantes de literatura 2005, porque a las 9:30 de la mañana de ayer, Sergio Pitol Deméneghi se fue para no volver, dejando una gran maleta de libros para sus lectores y un vacío en las letras mexicanas.

Después de una larga y triste agonía, Sergio Pitol abandonó al mundo en la capital del estado de Veracruz, Xalapa, ciudad a la que el eligió vivir. Ya no se le verá caminar al medio día cuando acudía a los estanquillos de periódicos, ya no se le verá en la Feria del Libro Infantil y Juvenil y en la Feria del Libro Universitario (FILU).

El autor de El desfile del amor tradujo al español casi 100 libros de cinco idiomas diferentes y en sus creaciones, en sus cuentos el estilo fue siempre un cuento dentro de otro cuento, recuerdos dentro de otros recuerdos, la intertextualidad.

Aquejado por el silencio impuesto por su enfermedad, la afasia que lo llevó a presentar fallas en el habla desde el 2006, la familia, los amigos e instituciones empezaron una serie de denuncias públicas y legales entre ellos. Una disputa llevaba años entre las autoridades estatales y la familia Pitol por la tutela legal del escritor, la cual pertenece al Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) desde el 2015.

Su primo, Luis Deméneghi, en ese mismo año sostenía que el escritor había perdido sus facultades mentales y que estaba "secuestrado por una camarilla", en ese mismo año, 160 escritores y artistas nacionales e internacionales, entre los que figuran Juan Villoro, Elena Poniatowska, Margo Glantz, Jorge Herralde, Enrique Vila-Matas, Mario Bellatin, Juan A. Masoliver Ródenas, Alberto Ruy Sánchez, Álvaro Enrigue, Carmen Leñero, Francisco Hinojosa, Hernán Lara Zavala, Joaquín Díez-Canedo, Leticia Arroniz y Pedro Ángel Palou, defendieron la lucidez de Pitol.

En noviembre del 2016, la familia recuperó la custodia y cargó a los antiguos tutores con tres denuncias por manipulación, negligencia y robo, incluyendo la medalla del Premio Cervantes. Durante casi tres años, el gobierno de Veracruz a través del DIF estatal que presidia entonces Karime Macías de Duarte fue tutor interino de la custodia del escritor Sergio Pitol.

En esta disputa también entró el entonces director del Instituto Veracruzano de Cultura (IVEC), Rodolfo Mendoza, y en febrero del 2016, cuando el escritor fue hospitalizado producto de una afasia primaria progresiva, una demencia degenerativa, la familia denunció que el escritor estaba secuestrado por "una camarilla" de funcionarios y que había sufrido despojo intelectual y económico.

Laura Deméneghi comenta que durante casi dos años no le permitieron el acceso a la familia a su tío, pero en un descuido, en octubre del 2016 logró entrar a la casa, llevaba una cámara oculta y grabó escenas del descuido en el que se encontraba su tío. Luego de una denuncia ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) lograron el acceso a Sergio Pitol, y continuaron una batalla legal para obtener la tutela del escritor que lograron hasta septiembre del 2017.

También señaló que a pesar de que su padre tenía la custodia de su tío, Sergio Pitol, la Universidad Veracruzana (UV) siempre se negó a dar las regalías que correspondían al escritor, que eran de 50 mil pesos, por lo que en los últimos meses les fue difícil económicamente para atender el padecimiento del escritor.