Política

Rapiña y rentabilidad electoral

abril 13, 2018

La asombrosa ambición y deseo de rapiñar los bienes públicos de algunos miembros de la clase política no tiene límites, y a cada día aparecen nuevas evidencias que hacen ver que la infame historia de la corrupción y la impunidad no parece tener fin; posee además una gran capacidad de mutar en nuevas formas, cada una de ellas más "perfeccionada" que la anterior para lucrar con el patrimonio de los veracruzanos.

De una u otra forma, es fácil ver quiénes de los políticos veracruzanos han visto el quehacer público como la oportunidad única para crear un patrimonio personal o familiar, difícilmente ocultable y en definitiva ofensivo para la población empobrecida de la entidad.

El más acabado prototipo de la cleptocracia es el realizado por la familia Duarte Macías, cuyos efectos formarán parte del imaginario colectivo de los veracruzanos por sus resultados negativos para la población a mediano plazo.

El prototípico caso del exgobernador y la forma patrimonialista en que junto con su cónyuge ejercieron el presupuesto estatal "normalizó" la corrupción como manera de gobierno, y cundió no sólo en las esferas financieras sino que se extendió hacia prácticamente toda la estructura gubernamental, alcanzando execrables resultados en la impartición de justicia y la seguridad pública permeada por la delincuencia organizada con los resultados de sobra conocidos en materia de desapariciones, secuestros y asesinatos masivos cometidos por servidores públicos de dichas áreas.

Tras el lamentable fallecimiento del escritor Sergio Pitol, sucedido casi de forma simultánea al anuncio de la incautación de bienes a los Duarte Macías, se conoció otra inmoral acción de la esposa del exgobernador –hoy refugiada en Londres, y que inexplicablemente el gobierno estatal no ha citado a rendir cuentas– cometida en contra del reconocido intelectual. La propia familia de Pitol Demeneghi reveló que el literato estuvo secuestrado por Karime Macías Tubilla, quien por medio del DIF Estatal obtuvo la tutela de manera ilegal, lo cual fue aprovechado para saquearlo intelectual y económicamente.

En el litigio emprendido en el 2015 para recuperar la tutela del escritor, el aparato de justicia estatal falló a favor de los intereses de Karime Macías, quien habría aprovechado para apropiarse de sus cuentas bancarias, robarle la medalla del Premio Cervantes y un invaluable libro de Pedro Páramo, firmado por Juan Rulfo y dedicado a Pitol.

El relato de la manera en que Macías Tubilla generó las peores condiciones de existencia para quien era considerado ya desde hace mucho tiempo el escritor mexicano más importante con vida, confirmó la negra conciencia de la exiliada en el viejo continente, lo que la pone del lado de los peores delincuentes por su absoluta falta de empatía social . En nota aparte, en esta edición se da cuenta de que la ex primera dama no estuvo sola en los abusos contra el escritor y recibió ayuda y consejos de alguien que fue en su momento beneficiario de las relaciones del desaparecido intelectual.

Culpables de la trágica historia vivida por Sergio Pitol están a la mano de las autoridades. Aunque es probable que no se apliquen de la misma forma que lo realizado con otros casos, dado que no es tan rentable políticamente buscar su castigo.