Política

Meade, Anaya y Yunes Linares, potenciales delincuentes

abril 12, 2018

Como se están viendo las cosas, al candidato del Frente por México (PAN-PRD y MC), Ricardo Anaya, se le puede ir ubicando como un potencial delincuente, pues el presidente Peña Nieto está preocupado porque su candidato José Antonio Meade, de la alianza (PRI-NA y Verde) no cree y las preferencias electorales lo ubican en tercer lugar, por lo que la Procuraduría General de la República está actuando de manera expedita, de lo que no se tiene memoria, por cerrarle el camino.

Desde luego que las artimañas jurídicas del gobierno se están topando con piedra, pues al aún no imputado pero mencionado –diría el fiscal y juez de Brasil por convicción– Anaya se le quiere hacer aparecer como lavador de dinero o defraudador fiscal por más de 152 millones de pesos, y tan es así, que hace unos días el chofer del empresario Barreiro ha estado colaborando, de manera que devolvió la nave en conflicto, es decir, ya no se procederá en su contra, pues el nuevo sistema penal permite esta figura –perdón al delincuente si repara el daño–, lo que se le cuestiona a Andrés Manuel López Obrador cuando expresó de manera coloquial que, para serenar al país, hay que hablar con las víctimas y los acusados.

Si se procediera contra Anaya como se está observando tendrían que hacer lo mismo con Meade, que fue omiso al actuar contra Rosario Robles, secretaria de Sedesol, por un desvió de más de mil 500 millones de pesos y cuyas quejas contra funcionarios –en número de 64– fueron desechadas por la Contraloría de la Federación y no turnadas al Ministerio Público federal, lo que de ejecutarse sería también un potencial delincuente, pues en su declaración patrimonial no habló de los dineros y bienes que debe tener en los paraísos fiscales.

Además, está el caso del gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares –quien hace lo indecible para que su hijo lo suceda en el gobierno del estado– contra quien existen tres denuncias en la Procuraduría General de la República presentadas por Espino, Duarte y Callejas, mismas que han dormido el sueño de los justos.

Y para que no se piense más de que se está ante una justicia selectiva, hay que darle el mismo tratamiento –o bien, si se quiere ir a fondo–, proceder contra la esposa de Felipe Calderón, Margarita Zavala, Jaime Rodríguez y Ríos Piter, por delitos electorales ante la denuncia del INE por fraude de delitos electorales que ya existe en la dependencia respectiva, y que ahora también se involucra al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la federación, a quienes hay que investigar con profundidad, es decir, que nadie quede incólume e impune.

Si en Brasil, un presidente, Lula da Silva, que sacó de la miseria a más de 40 millones de sus compatriotas está en prisión –cumpliendo la condena de 12 años y un mes–, por el sólo hecho de haber visitado un departamento de un empresario constructor que lo tenía en venta, no existe razón para que en el nuestro no se proceda en consecuencia, y no dejar esa oportunidad a quien, en la próxima elección presidencial, determine que ya no se quiere más corrupción e impunidad, y el cambio se produzca de manera serena, sin fraude ni atracos.

El horno no está para bollos, y si Peña Nieto se burló de la militancia priísta para imponer un extraño como su candidato, puede cambiarlo por ser un presunto delincuente y aún se está a tiempo, porque el registro aún no se cierra, y la ocasión es histórica e irrepetible.

limacobos@hotmail.com

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