Política

Migrantes de Estados Unidos, víctimas constantes de abogados de migración

abril 10, 2018

Uno de los propósitos que tiene nuestra gente al llegar a Estados Unidos, es legalizar su situación, lo primero es la residencia o tarjeta verde y posteriormente la ciudadanía, hay anuncios por doquier de abogados que dicen de manera simple que se puede resolver su situación, sin embargo, no todos son abogados de migración y no resuelven tan fácil los casos que se presentan, porque cada quien representa una situación distinta.

La gente muchas veces piensa que el casarse para obtener la residencia es muy fácil, sin embargo, esto representa un engorroso proceso burocrático y monetario, y lo principal es tener un abogado serio que mande en tiempo y forma los documentos y los pagos, porque si se manda dinero de más o menos migración lo regresa, se vuelve hacer ese paso.

María, de origen colombiano, contrajo nupcias con ciudadano estadounidense, lleva 14 años intentando conseguir la residencia, pues ha sido timada por varios abogados: "Me casé en el 2005 con un ciudadano americano, pasaron como dos meses y empecé a buscar un abogado, me recomendaron uno, el me pidió dinero de cuota inicial, le di el dinero, me recibió los papeles, me dijo que se habían mandado, y después de un momento a otro desapareció, cuando fui a buscarlo a su oficina estaba cerrada, vacía, nunca supe razón de él, los teléfonos cortados y pues se perdió ese dinero."

"Después encontré una abogada de nacionalidad china, pero hablaba muy bien el español, ella me hizo la petición de esposa y todo, pues era la primera vez que se mandaba, y fue aprobada pues migración creía que el matrimonio no era por negocio, que ellos veían que era de verdad, porque teníamos un niño también."

"Esa abogada le preguntó a otro abogado que sabía más que ella, qué podía hacer para tener mi residencia, su colega le dijo que me saliera del país, que me fuera por mi propia cuenta a Colombia, y que allá le comprara a un doctor una carta que dijera que un familiar mío estaba moribundo, y que tenía un cáncer terminal y que me quería ver, que por eso yo me fui, y entonces que era más fácil estando allá me mandara a traer y yo le dije que no, que no soy abogada ni eso, ni que había estudiado para eso, pero que yo veía en las noticias que si yo me iba por mi propia cuenta a mi migración no me iba a dejar entrar así porque así, yo llevo 18 años sin ir a mi país, se murió mi mamá, se murió mi papá, mi mama murió de cáncer y yo no fui a verla precisamente por eso, entonces si ahora le digo que se iba a morir una prima mía, una sobrina, a migración ¡que le iba a importar!, si no le importa su padre o su madre, mucho menos un familiar lejano, y yo le dije que no me iba, que entonces dejara el caso hasta ahí, y que me devolviera parte del dinero que yo ya le había adelantado y me dijo que no, que lo que entra de dinero a esta oficina aquí no sale, si usted se quiere retirar, no se quiere ir a Colombia a hacer lo que yo le digo, pues usted perdió ese dinero, entonces me tocó esperar otro tiempo, ahí unos meses".

"Me recomendaron , era un abogado ya bien mayor, tenía como unos 80 años, y cuando fui hablar con él me pidió mil 500 dólares de entrada, que le siguiera pagando como 120 dólares al mes, y me cobraba como mil 500 en total, y que entonces iba adelantando la deuda y que cuando me saliera todo yo ya le debía menos; resulta ser que le dije: le voy a juntar el dinero que usted me está pidiendo y regreso, entonces a las dos semanas, regresé y desafortunadamente él ya había fallecido, le dio un paro cardiaco, que ya estaba muy mayor y no aguanto murió, se apareció otro abogado ahí, joven, como de unos 45 años más o menos, y me dijo que era abogado, que era reemplazo del que murió y que él iba a seguir mi caso, yo confié, le entregue mi dinero y los papeles, me dijo que le tenía que conseguir dos mil dólares en money order para mandarlos a migración; cada vez que yo lo llamaba el abogado decía todo va bien, en migración todo va bien, me llegó el año y yo no recibía ninguna noticia de la institución."

"Entonces yo llame a migración, me dijeron que no aparece ninguno de los pagos que yo había mandado supuestamente y que nadie había mandado nada, y que ese abogado no existía como abogado de migración; bueno, entonces yo fui, se lo reclame, y él dijo: migración están todos locos con tanta petición de tanta gente mandando cosas, y cuando yo le decía: a ver muéstreme las pruebas de lo que usted mando, me decía su folder se me quedó en la otra oficina de otro pueblo, donde yo atiendo a otra gente."

"Amenacé con denunciarlo en la televisión y ante la corte, y al día siguiente me citó, me entregó los money order, pero no el dinero que durante un año le había dado, me sacó a insultos, un hombre que se dice "muy religioso de ideología mormona". A pesar que hice la denuncia en el canal de Univisión, no pudieron sacar su nombre a la luz pública ya que no puse la denuncia primero, después, en la corte nunca se presentó, mandó un abogado quien dijo que se haría cargo de mi caso pero no me devolverían el dinero, yo no quise seguir con ellos y volví a perder todo dinero y tiempo, porque además recibí una carta de migración en la cual se me cancelaba mi petición de esposa. Actualmente estoy con el abogado que el canal de televisión me recomendó, esperando que esta vez todo salga bien."

Desafortunadamente, casos como el de María son muy comunes, muchos inmigrantes tienen deseos de querer mejorar su situación migratoria, lo que los hace carnada fácil de gente que sólo ve en ellos dinero fácil, aunado a que todo el proceso es en inglés. Una consulta con un abogado de migración cuesta de 100 a 250 dólares, un proceso migratorio 10 mil dólares, más el abogado que va de 5 mil a 7 mil dólares. Y sobre la duración de éste, no hay una certeza de cuando se culmine.