Política

La transparencia no se le da al gobernador Yunes Linares

abril 04, 2018

Sin duda alguna se siente gran decepción –al menos yo lo sufro– cuando hay resistencia para no transparentar lo que se hace o se deja de hacer, o bien, al no dar la cara para explicar o justificar en que se aplican los recursos públicos, pues eso da lugar a sospechas y especulaciones y alimenta la animadversión contra quienes ocupan un cargo de responsabilidad, para entonces concluir que quien aspira a un cargo público es un bandido.

Lo anterior viene a colación a resulta de la información que apareció en La Jornada Veracruz, donde se reseña que el portal de transparencia del gobierno del estado ha quedado inhabilitada con motivo del proceso electoral que, obviamente, nada tiene que ver, pues el artículo 134 de la Constitución es claro cuando precisa: "Los recursos económicos de que dispongan la federación, la entidades federativa, los municipios y las demarcaciones territoriales de la Ciudad de México, se administrarán con eficiencia, eficacia, economía, transparencia y honradez para satisfacer los objetivos a los que estén destinados".

El hecho de que se haya insertado la leyenda de que la página de transparencia se ha modificado con motivo del proceso electoral y se invoquen una serie de artículos para negar información, solo lo ordena o lo puede ordenar quien gobierna Veracruz; y en el caso, no hay duda que proviene del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, pues ha asumido funciones más allá de las que se le tienen encomendadas en los ordenamientos jurídicos, pues lo mismo lo vemos pronunciándose mediáticamente en el más mínimo detalle sin que los responsables de las áreas cuenten para nada. Es decir, se vive una dictadura perfecta o como lo expresó el ex presidente Echeverría: "Las finanzas públicas se manejan en Los Pinos". Y el que paga manda.

Lo anterior es elocuente, pues la justicia selectiva está a la vista y las presiones desde el nivel mayor, de la cúspide, no se dejan esperar, pues las amenazas están a la orden del día. Verbigracia, el caso de aquella expresión del chino que guardó al hoy vocero de Meade, candidato a la presidencia, Javier Lozano, los más 200 millones de dólares, "de copelas o cuello"; y el más reciente, cuando el fiscal electoral Nieto anunció que estaba próxima la consignación a un juez de la carpeta sobre el caso de Odebrecht, y que Peña Nieto ordenó su cese, o bien los casos recientes de la estafa maestra que queda para la historia.

Son tantas las evidencias de las acciones de los gobernantes contrarias a los intereses sociales y las alianzas ominosas de la más oscura perversidad, que ahora Trump amenaza a México con abandonar el tratado de libre comercio y, de entrada, ha exigido de manera tajante que el salario mínimo en la industria automotriz de los trabajadores mexicanos sea de 15 dólares la hora, es decir, lo mismo se paga en aquel país.

Sin duda, que el magnate presidente de Estados Unidos tiene muy "lampareados" a quienes en nuestro país se han enriquecido a costa de las necesidades de los nacionales; donde la corrupción de todos los funcionarios propicia y acentúa la miseria interna que los hace migrar hacia aquel país, con la natural inconformidad que ello involucra y los conflictos que se generan, consecuencia lógica de los hacinamientos y contradicciones violentas que amenazan la estabilidad regional.

En concreto, la transparencia que hoy se niega por el gobernador veracruzano con el pretexto del proceso electoral, da lugar a las sospechas inimaginables y todo porque la mula no era arisca, sino porque el número de bandidos en los regímenes se ha incrementado exponencialmente, la que comenzó con Miguel Alemán Valdés, se consolidó en los gobiernos panistas de Fox y Calderón, pero que, con el régimen de Peña Nieto es el acabose. Y aunque la transparencia no aleja ni acaba con la corrupción, al menos es atole con el dedo.

limacobos@hotmail.com / @limacobos1