Política

La violencia intrafamiliar de los migrantes en Estados Unidos

marzo 13, 2018

La violencia en contra de las mujeres sigue siendo un problema que aún no se ha podido erradicar, el Instituto Americano de Violencia Doméstica reporta que en Estados Unidos cada nueve segundos una mujer es golpeada por alguien que ella conoce. La violencia doméstica ocurre dentro de todos los grupos religiosos, étnicos, raciales, económicos y de edad.

La asociación civil Línea nacional contra de la violencia doméstica ofrece ayuda gratuita, confidencial, a víctimas de violencia, a través de llamadas y chat en inglés y español, las 24 horas del día, los 365 días de año. El sitio web es financiado a través de una subvención de la Oficina de Víctimas de Delitos, Oficina de Programas de Justicia, Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Sus datos estadísticos arrojan que aproximadamente 15 por ciento del total de mujeres (exactamente 14.8 por ciento) y 4 por ciento del total de los hombres han sufrido algún tipo de lesión en algún momento de sus vidas a causa de la violencia doméstica (ya haya sido producto de violación, maltrato físico y/o acoso por parte de su pareja íntima).

En Estados Unidos una de cada cuatro mujeres (24.3 por ciento del total de mujeres) y uno de cada siete hombres (13.8 por ciento del total) mayores de 18 años han sido víctimas de graves actos de violencia física en el transcurso de sus vidas a manos de su pareja íntima.

Explican también que el estatus migratorio de una persona puede provocar que el abusador tenga más opciones para ejercer su poder y control. Por ejemplo, prohíben que la víctima aprenda inglés, hable con amistades o familiares, amenazan con deportación o con retirar las peticiones para legalizar el estatus de la víctima, advertencia de destruir documentos legales o papeles que son necesarios en este país, como pasaportes, tarjetas de residencia, seguros de salud o licencias de conducción.

Manipulación mediante el uso de trámites de ciudadanía-residencia si reportara la violencia, abuso económico: los agresores provocan que la víctima sea despedida de su trabajo o llaman a quien la ha empleado para darle la información falsa de que esta persona es indocumentada, amenazan con hacerle daño a los hijos o con quitárselos si la persona contacta a la policía.

La oaxaqueña Ofelia Gabriel fue una sobreviviente de un caso de violencia intrafamiliar. Ella tuvo apoyo de otra asociación civil llamada Mil mujeres. Lo único positivo de esto es que en Estados Unidos hay un gran número de asociaciones civiles que apoyan de manera gratuita a nuestra gente.

"Llegué a Bridgeton. NJ, y de aquí no me he movido. Llevo 13 años; llegué soltera. A los tres años me junté, tuve una vida, tuve a mis hijos. Dos están conmigo y el más pequeño se fue al cielo; está allá con Dios. Estoy con mis hijos y no estoy sola. Estuvimos 10 años juntos (con su pareja); a veces una tiene la ilusión de que nos vamos a casar y prácticamente los años pasan y pasan y nunca se hace realidad.

"Viví una vida de golpe, maltrato, humillación, hasta que llegó el día que el padre de mis hijos me golpeó de una forma que no se lo deseo a ninguna mujer y gracias a los vecinos que llamaron a la policía, ellos intervinieron y gracias a Dios no llegó a mayores, porque si ellos no hubieran hecho nada, yo quizás estuviera muerta.

"No fui al hospital, no sé si era el miedo, pero no quería yo ir, aunque ellos me querían mandar, por la forma en la que estaba yo.

"Los primeros años eran cachetadas y eso, pero ya en el 2004, fue cuando él me golpeó de una manera brutal, una forma que no se lo deseo a ninguna mujer.

"Gracias a Dios sentí el apoyo de la policía, él me seguía amenazando y decía que iba a regresar hacerme más daño, pero ya no pudo, porque la policía estaba de por medio. Él logró escapar y no lo pudieron agarrar en ese momento, pero al otro día, regresó al mediodía a la casa y ni tocó bien la puerta cuando los policías lo agarraron, porque ellos prácticamente estaban casi casi afuera de la casa. No los mirábamos. Pienso que estaban rondando donde nosotros no notáramos, porque él pisó la puerta de la casa y la policía lo capturó.

"Los policías eran americanos y boricuas, porque uno de ellos hablaba bien el español. Él me dijo que no me quedara callada que hablara todo lo que yo sentía, porque ningún hombre tiene derecho a maltratar a ninguna mujer y esos hombres se creen que tiene el poder de lastimar a la persona que está a su lado, que yo no tuviera miedo de que yo hablara de que él ya no me iba hacer nada mientras ellos estuvieran.

"A él lo agarraron y a mí me llevaron a la sala de policía para dar mi testimonio, pero como mis hijos ellos hablan bien el inglés, ellos escucharon todo lo que él me dijo y prácticamente no tuve que hablar mucho porque los niños ya lo habían hablado.

"No me discriminaron, al contrario, dicen que cualquier persona sea inmigrante o no tienen el apoyo, por ser violencia doméstica, sea hombre o mujer, sea quien sea lastimado, ellos tienen la obligación de dar el apoyo, sin ser americanos."

Después de todo lo vivido, la corte ordenó una orden de restricción, así como pensión alimenticia. La policía, así como las autoridades gubernamentales son muy sensibles en estos temas. Sin embargo, la falta de cultura, educación, y el miedo a ser deportados la gente calla, y muchas veces por terceros como el caso de Ofelia se denuncian el abuso.