Política

Marcadas relaciones amorosas en la sociedad migrante

marzo 06, 2018

Entre los migrantes en Estados Unidos se pueden encontrar relaciones amorosas muy marcadas por la diferencia de edad, jóvenes (principalmente hombres) viviendo con mujeres mucho mayores que ellos y los hijos(as) adolescentes de ellas.

Respecto de este tema, la oaxaqueña a la que llamaremos "Bianca", nos platica cómo ha sido su experiencia al contraer nupcias con Bill, un hombre 15 años mayor que ella, de origen estadounidense: "Fue un reto, ya que son de culturas y pensamientos diferentes, que realmente algunas veces chocan".

"Bill es un ex marine, estuvo en la guerra, que es algo que lo grabó de por vida. Y aunque está muy orgulloso de eso, no es algo que lo comparta mucho porque fue muy doloroso. Lo que me enamoró fue que con él me sentía cómoda, segura y tranquila.

"Él no está a favor de Trump, pero sigue siendo republicano, aunque no está de acuerdo en el asunto de la migración, apoya el tema de las armas y está en contra del matrimonio gay.

"La edad afecta un poco en el hecho que Bill se cansa y a veces lo único que quiere es estar en casa y yo quiero salir un poco más… obviamente, yo salgo con mis amigas y no hay problema.

"Por ser persona de otra generación es más responsable con su familia; es un hombre muy trabajador y por nosotros haría lo que fuera, de ve fuerte y rudo, pero cuando logras entrar es una persona entregada, leal y muy divertida."

La psicóloga Sofía Villafañe-Trujillo, actual jefa de Información y Registro Municipal sobre el Adelanto de las Mujeres en el Instituto Municipal de las Mujeres en Xalapa, Veracruz, nos dice:

"El migrante, se enfoca en la búsqueda de satisfactores; además, en cuanto a las relaciones amorosas, desde la psicología se plantean que en las relaciones de parejas lo que se busca es satisfacer situaciones o estados psicológicos no resueltos, por ejemplo, la búsqueda (en la pareja) de un tipo de personalidad en específico, quizás sabiduría o poder de algún tipo. En cuanto a la mayoría la relaciones de pareja que no tienen una edad similar es que buscan resolver quizás deficiencias económicas, sentido de pertenencia o estabilidad en el estatus migratorio; se tienen que considerar muchas cosas y cada caso es particular pero tienen generalidades. Por ejemplo si yo estoy llegando a un espacio que no conozco, digamos ciudad o país, y alguien con un estatus económico y social tiene un puesto alto o estabilidad de algún tipo, y este me puede satisfacer, es muy fácil que yo me enganche con esa persona ya que satisface necesidades urgentes e inmediatas como vivienda, y en caso de migrantes, necesidades a largo plazo como la permanencia en un lugar mediante la obtención de una residencia permanente. También se tiene que considerar que las cuestiones psicológicas de una persona menor sea hombre o mujer, cuando busca a una pareja más grande están resolviendo la atracción –no resulta– hacia su madre o padre, buscando a mujeres que ya tienen hijos, pero también son mujeres que no están tan encasilladas en estereotipos de género, como el pudor o el protocolario proceso de lo que implica un romance "tradicional". En el caso de mujeres jóvenes con hombres mayores, buscan –generalmente– encontrar las características en sus parejas de su idealización del padre (protección, sensación de seguridad y sabiduría), aunque generalmente se asocia a estas relaciones, de parte de las mujeres, a la búsqueda de estatus, poder y comodidad. Precisamente por eso es necesario recordar que cada situación es única y para analizarlas objetivamente debemos alejarnos de los prejuicios culturales que juzgan estas relaciones y enjuician principalmente a las mujeres, sea cual sea su papel en la relación.

"Otro elemento a considerar en este tipo de relaciones es el aspecto sexual. Mientras que en las relaciones de personas con edades similares es un elemento prioritario, en relaciones del tipo del que hablamos suelen tener menor importancia o bien se vinculan con otras prioridades, específicamente, los picos sexuales de mujeres y hombres llegan en décadas diferentes de su vida, las mujeres cerca de los 40 años viven su sexualidad de forma "más plena" que en sus años previos, donde tenían mayor pudor, vivían con más prejuicios sobre su sexualidad, además de tener menos experiencia sobre su propio placer y deseo. Mientras que en el caso de los hombres es al contrario, su declive sexuales está cerca de los 30 a 40 años y la época en que viven su pico sexual es de la adolescencia hasta los 28 años aproximadamente. Por lo tanto, las parejas con edades asimétricas (mujeres mayores con hombres menores y hombres mayores con mujeres menores) en el aspecto sexual se vuelven compatibles y complementarios, considerando los picos hormonales y la similitud en la que viven y ejercen su sexualidad además de compaginarlas con prioridades de otros tipos (psíquicas, económicas y sociales)

"Al inicio de cada relación se vive una etapa conocida como luna de miel y la sensación de enamoramiento es intensa. Químicamente, el cerebro segrega neurotransmisores que nos hacen enfocar gran parte de nuestros pensamientos, actitudes y conductas en nuestra pareja, por lo que, si alguno de los dos tiene hijas o hijos, estos pueden experimentar una especie de abandono o desplazamiento, además de que crecen con menos prejuicios sobre este tipo de relaciones, sin que esto los fuerce a seguir los patrones de conducta de sus progenitores y sus parejas".