Política

Intensifican entrega de yacimientos no convencionales a empresas privadas

marzo 02, 2018

Poza Rica, Ver.- Este día, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) hará pública la convocatoria a empresas nacional, extranjeras y productivas del Estado, participar en la licitación para la adjudicación de contratos de licencia para la exploración y extracción de hidrocarburos en áreas contractuales terrestres convencionales y no convencionales, de acuerdo a lo previsto en las bases del proceso CNH-R03-L03/2018.

Esta licitación que forma parte de la tercera etapa de la Ronda 3, estará dividida en siete segmentos desde la publicación de la convocatoria hasta la firma de los contratos en septiembre próximo. Incluye nueve áreas contractuales en la cuenca de Burgos, en el estado de Tamaulipas, cada una con una extensión promedio de 300 kilómetros cuadrados, incluyendo un campo de hidrocarburos no convencionales. Cada empresa deberá dejar en garantía 250 mil dólares.

Durante la presentación, Martín Álvarez Magaña, titular de la unidad jurídica de la CNH aseguró que la legislación en materia prevé y evita que se cometan daños al ambiente.

Sin embargo, como comenta Aroa de la Fuente, de Fundar e integrante de la Alianza Mexicana contra el Fracking (AMCF), el gobierno federal está intensificando la entrega de bloques a empresas privadas para la extracción de hidrocarburos, incluyendo la controversial técnica de fractura hidráulica (fracking en inglés), por lo que ayer lunes se manifestaron en la CNH para exigir al gobierno mexicano detenga la entrega de nuevas áreas.

Comenta que a partir de la reforma energética, en tres años se licitaron 87 áreas, incluyendo permisos para la extracción de hidrocarburos en campos terrestres y aguas someras. Para este año serán entregadas al menos 81 más, lo que es indicativo de la urgencia de la Federación por entregar estas áreas a particulares.

Se trata de la primera licitación tras la reforma, en la que se ofertan yacimientos no convencionales ya con un marco regulatorio aprobado el año pasado; no obstante, desde 2006 se ha reportado el uso de esta técnica en los campos del entonces llamado proyecto Paleocanal de Chicontepec, posteriormente Aceite Terciario del Golfo (ATG), afectando a Veracruz y la Sierra Norte de Puebla e Hidalgo.

En 2010 se reportó actividad de exploración en yacimientos no convencionales de lutitas en 28 pozos bajo responsabilidad de Pemex, que contrató a empresas particulares para la realización de las perforaciones. De estos, 14 fueron perforados en Coahuila, ocho en Nuevo León y seis más en Tamaulipas.

"Fue hasta 2013 cuando encendimos las alarmas, comenzamos a hacer solicitudes de información a Pemex y de la Comisión Nacional de Hidrocarburos para evidenciar la perforación con fracking", comenta la investigadora.

Advierte que la intensificación de las perforaciones con fracking estará generando un mayor consumo de agua por la industria y su contaminación. Abundó que se requieren alrededor de 29 millones de litros para la perforación de estos pozos, la cual es adicionada con más de 2500 productos químicos, muchos de ellos tóxicos con graves efectos a la salud, además de que afecta mantos freáticos y corrientes de agua en la superficie.

Otro de los riesgos son las fugas de hidrocarburos, entre ellos el gas natural, compuesto principalmente por metano; gas con efecto invernadero 36 veces más potente que el dióxido de carbono. Esto se contrapone al acuerdo de París firmado por México en el que se compromete a evitar que la temperatura global aumente más de 1.5 grados centígrados.

De igual forma se teme el incremento en la actividad sísmica en las zonas donde se lleve a cabo este tipo de perforaciones, muchas de estas áreas no son zonas sísmicas, por lo que la infraestructura no está preparada para estos acontecimientos.