Sociedad y Justicia

Desde JDO violencia contra homosexuales creció despiadadamente, sostiene un estudio

febrero 21, 2018

Orizaba, Ver.- Javier Duarte igual sería el responsable del incremento de crímenes de odio durante su gobierno. Los asesinatos de integrantes de la comunidad lésbico-gay no únicamente se incrementaron sino que además se caracterizaron por una saña inaudita que incluso provocó que la Comisión Internacional de los Derechos Humanos (CIDH) y la misma Organización de las Naciones Unidas (ONU) calificaran de "despiadada" la violencia que se ejerció. Hubo casos de asfixia, decapitación, incineraron en vida e incluso desmembramiento, de homosexuales, que hasta la fecha no se aclaran.

De acuerdo con el documento "Informe sobre crímenes de odio por homofobia y transfobia" compartido en sus redes sociales por Jazziel Bustamante activista social de la comunidad lésbico-gay, el gobierno de Javier Duarte fue una de las épocas más difíciles para este sector de la población. "En el estado de Veracruz: periodo 2012-2016, avances, desafíos y retrocesos" se explica a detalle las condiciones en las que homosexuales y lesbianas vivían en el gobierno de Javier Duarte.

Por ejemplo se cita que en su momento la Comisión Internacional de Derechos Humanos (CIDH) observa con preocupación el alto grado de saña con que se cometen los crímenes de odio por homofobia y transfobia a la población LGBTI, motivado a la expresión de identidad de género y orientación sexual, todo esto concuerda con las conclusiones emitidas por la oficina del alto comisionado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los derechos humanos".

Se considera que la violencia que se ejerce en la comisión de crímenes de odio, "es particularmente despiadada en comparación con otros crímenes motivados por prejuicios o intolerancia de cualquier tipo, es alarmante el uso de métodos especialmente crueles como la decapitación, asfixia, incineración en vida, heridas de tortura con armas punzo cortantes, lapidación, desmembramiento, entre otras formas más.

Recientemente el Consejo Internacional de Derechos Humanos de la ONU firmó una declaratoria en los que se incluye a 85 países condenando enérgicamente la persecución basada por la orientación sexual o identidad de género, no obstante 76 países alrededor del mundo todavía consideran la homosexualidad como ilegal o violatoria de las leyes morales y constitucionales, en cinco de esos países se castiga los actos homosexuales con la pena capital o muerte.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos establece en su artículo primero que: "todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos". En esta afirmación se incluye al colectivo LGBT, aunque la realidad de su situación dista mucho de esa libertad e igualdad que la Declaración les otorga. Las atrocidades en distintas latitudes del mundo contra las personas por motivo de su orientación sexual son tan diversas como crueles y suponen un verdadero desafío para la comunidad internacional del Siglo XXI.

La lucha por igualar la dignidad y los derechos de este grupo se presenta como un reto para aquellos países y organizaciones que defienden los derechos humanos frente a los países que persiguen y la castigan. En el periodo de Javier Duarte "hubo una involución en la aplicación de justicia hacia los violentadores de personas LGBTI, asimismo en garantizar su seguridad y libre derecho de vivir dignamente".

Este escenario, se explica, se construyó "por las poco éticas e ilegales campañas que fomentan e incitan al odio por parte de varias asociaciones y sectas religiosas, a esto le agregamos la educación deficiente marcada por el machismo y prejuicio en los hogares de las niñas y niños veracruzanos. Los avances son nulos ya que nuestro estado sigue sin aprobar una ley de matrimonio civil entre personas del mismo sexo, aunado a la indiferencia por parte de la Comisión de Grupo Vulnerables, Comisión Estatal de Derechos Humanos, Fiscalía del Estado entre otras instituciones los cuales que ignoran y fomentan la nulidad en la aplicación de justicia en los casos de violencia y discriminación contra el sector LGBTI.

"Los números rojos de víctimas mortales en estos periodos comprendidos enmarcan a un gobierno distante de la problemática de discriminación, violencia y vejaciones a los derechos humanos inherentes que enfrenta la población LGBTI. Se carece de leyes vanguardistas que salvaguarden los derechos de la comunidad LGBTTTI, así como la correcta tipificación de los crímenes de odio por identidad u orientación sexual. Existe una enorme apatía por parte de la fiscalía del estado por investigar y esclarecer la mayoría de los casos".

El global de crímenes de odio contra personas LGBTTTI correspondiente al compilado 2012-2016 corresponde a 110 casos, de los cuales 60% son mujeres transexuales y 40% hombres homosexuales; 79% de los victimarios utilizó como medio para matar a su víctima armas punzocortantes, golpes o asfixia por estrangulamiento, mientras que 21% utilizó armas de fuego u otras formas", concluye el estudio compartido por la activista.