Política

Si "le duele y entristece" dejar la Sedesol, ¿entonces quién la obligó a irse? Yunes Linares y el "ellos se lo buscaron"

febrero 17, 2018

El "ellos se lo buscaron", "formaban parte de grupos delincuenciales" o "andaban en malos pasos" sigue siendo en tiempos de la alternancia la salida más socorrida de las autoridades para explicar la desaparición de personas. Fue en el duartismo el recurso manido de aquel gobierno para justificar su ineficiencia, complicidad criminal por falta de acción gubernamental o respuesta a la presión ciudadana para tratar de evadir su responsabilidad como institución garante de la legalidad y de la certidumbre de la población.

En innumerables ocasiones y al margen de las desapariciones que tuvieran directamente que ver con los ajustes de cuentas entre grupos de delincuentes, la estructura criminal del duartismo y su discurso oficial recaía constantemente en una absurda y moralina argumentación para tratar de justificar socialmente el clima de terror que cientos de familias con familiares desaparecidos siguen viviendo.

En otros casos, como se ha visto con la detención del escuadrón de la muerte que operaba desde la SSP, sirvió para tratar de ocultar la febril obsesión de los mandos policiacos que daban rienda suelta a una monstruosa conducta criminal, sólo equiparable a las de regímenes dictatoriales que echaban mano de las desapariciones y el terror como forma de control político.

No obstante, y pese a formar parte del discurso político de campaña del gobernador Yunes Linares en su condena a la corresponsabilidad criminal del gobierno pasado al participar en la desaparición de personas y la institución de grupos policiacos cínicos y altamente corruptos, el actual gobierno estatal está incurriendo en los mismos artificios que tanto criticó.

Según representantes de los diversos colectivos en busca de personas desaparecidas, Yunes Linares violenta la Ley General de Víctimas al criminalizar a las personas desaparecidas y por ello llevaran su queja ante organismos de derechos humanos para que el gobernador abandone su actitud de defensa a ultranza de sus colaboradores y sus notables pifias, configurando con ello un atentado a la dicha ley.

Específicamente, se refieren a la aún inexplicable difuminación de las cuatro personas a quienes se les perdió el rastro en la conurbación Veracruz-Boca del Río y que según el mandatario, se explicaría porque una de las víctimas habría estado en contacto telefónico con alguien vinculado a la delincuencia organizada.

El gobernador trata así de evadir la responsabilidad de su administración al proporcionar "información" que en nada consuela a los familiares ni mucho menos ayuda a su localización, pues lo único que hace es convertirlos en criminales. Según el colectivo Solecito, no es la primera ocasión que Yunes Linares intenta justificar la pérdida de control de la seguridad en el estado con este tipo de declaraciones que remata con su dicho de que su gobierno no cuidará a delincuentes.