Cultura

Tesista de Química Farmacéutica Biológica estudia compuesto que crearía analgésico

febrero 12, 2018

Con el objetivo de generar un nuevo analgésico que no genere daños colaterales en el organismo, Karen Itzel Hernández Bellido, tesista de la Facultad de Química Farmacéutica Biológica (QFB) de la Universidad Veracruzana (UV), trabaja en una investigación para sintetizar un compuesto y evaluar si a ciertas dosis tiene un efecto anti-nociceptivo en un modelo animal, es decir, que logre aminorar el dolor.

Desde hace más de un año, Hernández Bellido desarrolla este estudio como parte de su trabajo de tesis y ante la necesidad que existe de descubrir nuevos fármacos, pues los que actualmente se ofertan en el mercado generan –a la larga– efectos adversos.

Un ejemplo de lo anterior es el paracetamol, el cual ocasiona una enorme degradación a nivel de nefrona (unidad básica del riñón), así como daño hepático. "El consumo crónico de paracetamol afecta al riñón y al hígado", dijo.

A través de la evaluación del efecto anti-nociceptivo de un compuesto sintético llamado isoindolina-2 substituida por L-triptofano, espera hallar, en un futuro, un nuevo analgésico. "Si los resultados son prometedores, me gustaría pensar que puede llegar a ser un analgésico".

Explico que término nociceptivo se refiere al sentido que permite percibir los estímulos nocivos del medio, algo que potencialmente puede hacernos daño.

En este caso, el dolor es una expresión compuesta de un componente emocional, cognoscitivo y cognitivo.

Dio a conocer que en las instalaciones del Laboratorio de Farmacología Experimental (LabFEx) de la Facultad de QFB, se ha enfocado a sintetizar, purificar e identificar el compuesto y a evaluar si a ciertas dosis tiene un efecto anti-nociceptivo en un modelo animal de ratas Wistar, y en un modelo nociceptivo llamado Hot plate, que permite evaluar el potencial anti-nociceptivo de ciertas sustancias.

Admitió que los resultados de la investigación, dirigida por Minerva Hernández Lozano, académica de la Facultad de QFB de la UV, y Mario Eduardo Acosta Hernández, académico del Departamento de Biomedicina del Instituto de Ciencias de la Salud (ICS), arrojan que a dosis múltiples la insoindolina-2-sustituida por L-triptófano posee potencial analgésico similar al ketorolaco.

Respecto a las formas de desarrollar un fármaco, explicó que puede ser por vía empírica o sintética. Acerca de la primera, habló del descubrimiento de plantas con ciertas propiedades medicinales, como el árbol del sauce cuya madera se utilizaba para hacer té y era efectivo para aliviar cualquier dolor, con el tiempo lograron aislar el compuesto que dio como resultado el ácido acetil salicílico. Esa es la forma empírica, pero la sintética es a través del diseño computacional que se genera un fármaco que no está en la naturaleza, algo que las plantas no producen. "Cuando se sintetiza un compuesto pensamos que si es parecido a los otros tendrá el mismo efecto y muchas veces no ocurre así".

Para ello se desarrollan las pruebas in vivo, que significa probar en una especie inferior como las ratas Wistar, de esa manera se evalúa si la especie soporta la molécula y si se da el efecto. Normalmente, por protocolo esa prueba se realiza en dos especies de roedores y en una especie no roedora.

Es decir, cuando se quiere analizar si un compuesto es anticancerígeno y disminuye el crecimiento de tumores, se realiza la prueba en ratas, pero también se puede hacer en conejos y caballos, incluso un fármaco se comprueba en primates antes de hacer lo propio en humanos.